Las búsquedas en internet sobre términos relacionados con la población LGBTIQ+ representan hoy apenas un tercio de las registradas en 2022. Esta es una de las conclusiones del estudio “Orgullo en visto”, realizado por la consultora LLYC, que analizó más de 15 millones de noticias, 200 millones de publicaciones en redes sociales y el comportamiento de herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT y Gemini.
Menos cobertura mediática y concentración de la conversación
En 12 países de América y Europa, la cobertura de noticias sobre diversidad, equidad e inclusión disminuyó paulatinamente en los últimos tres años. En 2023 se publicaban el doble de noticias relacionadas que en 2025, e incluso hasta seis veces más que en 2026. La investigación señala que “lo que se nombra menos se explica menos; lo que se explica menos se entiende peor”.
En redes sociales, la conversación se ha concentrado cada vez más en el segundo trimestre del año, coincidiendo con el mes del Orgullo. En 2023, el 28,5 % de todas las publicaciones del año se hizo entre abril y junio; en 2024 esa proporción subió al 32,7 % y en 2025 se mantuvo en el 32,2 %. Esto indica que las organizaciones hablan menos de estos temas durante el resto del año.
El impacto de la polarización y las políticas DEI
El informe atribuye este repliegue a la polarización política y al riesgo de boicots. “La polarización política, la presión digital y el riesgo de boicots han incrementado la exposición asociada a determinadas posiciones públicas, llevando a algunas compañías a revisar cómo comunican y articulan sus políticas de inclusión”, se lee en el estudio.
En Estados Unidos, tras las medidas del gobierno de Donald Trump contra las políticas de diversidad, equidad e inclusión (DEI), empresas como Walmart, Ford o Toyota redujeron, reencuadraron o modificaron sus políticas y señales públicas de inclusión. Según el informe, “estos movimientos no responden a una única lógica: pueden incluir ajustes regulatorios, cambios de denominación, revisión de objetivos, menor exposición pública o integración de las iniciativas en marcos corporativos más amplios”.
Censura algorítmica y caída de búsquedas
La pérdida de visibilidad también se refleja en los hábitos de búsqueda. Términos como “queer”, “género fluido”, “pronombres de género” o “disforia de género” se buscan cada vez menos. El volumen actual representa apenas un tercio del registrado en 2022. Solo en junio de 2025, Google registró menos de la mitad de las búsquedas relacionadas con diversidad y población LGBTIQ+ que tres años atrás.
“Las redes sociales contribuyen activamente a este ghosting mediante la supresión desproporcionada de contenidos, bloqueando silenciosamente términos y hashtags fundamentales para la población LGBTIQ+ (como #trans o #lesbiana) en sus funciones de búsqueda y descubrimiento”, explican los investigadores. “Cuando el usuario deja de preguntar y la plataforma deja de mostrar, el cerco del silencio se cierra por completo”.
Aumento del discurso de odio y sesgos en IA
En X (antes Twitter), la conversación sobre estos temas se redujo casi a la mitad, pasando de 26,1 millones de publicaciones en 2023 a 12,7 millones en el último periodo. Sin embargo, el discurso de odio ganó espacio: en ocho de cada 10 países analizados, este tipo de discursos hostiles y discriminatorios aumentó, con un crecimiento promedio del 38 % en comparación con los últimos cuatro años.
El estudio también evaluó ChatGPT y Gemini, y encontró que las respuestas dirigidas a perfiles LGBTIQ+ aparecían con frecuencia vinculadas a conceptos como miedo, depresión, vulnerabilidad o rechazo, mientras que los perfiles heterosexuales y cisgénero fueron asociados con autonomía, trabajo, superación personal y planificación del futuro.
“El repliegue de la conversación institucional elimina los referentes positivos y de inclusión, dejando un vacío que es ocupado sin fricción por narrativas hostiles. Cuando la inteligencia artificial se entrena a partir de este ecosistema digital desequilibrado, asimila y automatiza esos sesgos, devolviéndonos una representación del colectivo LGBTIQ+ anclada en la vulnerabilidad y el estigma”, concluye el informe.



