Los principales líderes políticos de Cuba están evaluando propuestas económicas que buscan impulsar la inversión extranjera, reducir el tamaño del Estado y evitar un colapso por la intensa campaña de presión de Donald Trump.
Reunión del comité central del Partido Comunista
El comité central del Partido Comunista se reunirá el miércoles para “evaluar propuestas de transformación”, dijo el presidente, Miguel Díaz-Canel, en una publicación en X. El gobierno cubano se ha mostrado impreciso sobre sus planes, pero Díaz-Canel declaró a la prensa la semana pasada que los dirigentes de la isla han estado estudiando a aliados como China y Vietnam, que se han convertido en potencias capitalistas sin dejar de ser Estados unipartidistas.
Propuestas de autonomía y apertura económica
Entre las propuestas se incluyen planes para otorgar mayor autonomía a los municipios y organismos estatales, lo que les permitirá interactuar con inversionistas extranjeros e importar y exportar bienes. El gobierno también busca abrir más sectores de la economía al sector privado.
“En conjunto, las medidas anunciadas son significativas porque indican que la situación en Cuba es insostenible y que la presión estadounidense está surtiendo efecto”, afirmó Paolo Spadoni, profesor de la Universidad de Augusta en Georgia, especializado en la economía de la isla, en un mensaje de texto. “También sugieren que los líderes cubanos ni siquiera contemplan reformas políticas y que las ‘concesiones’ a Washington se limitarán al ámbito económico”.
Presión de la administración Trump
La administración Trump está intensificando la presión sobre La Habana, cortando casi todos los principales suministros de combustible y amenazando a las empresas internacionales que hacen negocios en la isla con sanciones secundarias. El presidente de Estados Unidos y el secretario de Estado, Marco Rubio, han afirmado que la economía planificada de la isla necesita cambiar y argumentan que eso no puede suceder bajo el liderazgo actual.
Díaz-Canel le dijo a un periodista español anteriormente este mes que EE.UU. estaba sopesando tres estrategias: intentar llevar a la isla al colapso económico para justificar una intervención humanitaria, utilizar negociaciones coercitivas para “ocupar económicamente el país” o simplemente recurrir a la “agresión militar”.
Reconocimiento de la crisis y defensa del cambio
En sus comentarios sobre las reformas propuestas la semana pasada, el presidente de Cuba reconoció que las sanciones de Washington están asfixiando la economía y generando un creciente descontento. Sin embargo, defendió la voluntad de su gobierno de cambiar.
“El país no está detenido. El país está enfrentando con inteligencia toda esta situación”, dijo Díaz-Canel. “No todo lo podemos decir tan claramente porque el enemigo está acechando en todo lo que hacemos”.
Las reformas en evaluación representan un esfuerzo por equilibrar la necesidad de inversión extranjera con el mantenimiento del control político, en un contexto de creciente presión externa e interna.



