Venezuela está cerca de revelar una deuda total de US$240.000 millones, superando las estimaciones del mercado que oscilaban entre US$150.000 millones y US$200.000 millones, mientras se alista para lo que podría ser la mayor reestructuración de deuda soberana de la historia, según informó el miércoles el Financial Times, citando fuentes familiarizadas con los planes.
Detalles de la deuda venezolana
El país anunció el mes pasado que iniciaría la reestructuración de su deuda externa. En ese momento, analistas calculaban que los pasivos totales, incluyendo laudos arbitrales e intereses acumulados, podrían superar los US$150.000 millones. Venezuela es uno de los mayores casos de impago soberano del mundo, con bonos en default del Estado y de la petrolera estatal Pdvsa por unos US$60.000 millones. El país sudamericano ha dejado de pagar su deuda externa desde 2017.
Próximos pasos y asesoría
Se espera que Venezuela detalle el alcance de su endeudamiento cuando presente una actualización de su posición financiera a los acreedores en las próximas semanas, según el artículo del FT. La firma estadounidense de asesoría Centerview Partners, contratada por Caracas, ha ayudado a elaborar un plan para restablecer la sostenibilidad de la deuda. De acuerdo con fuentes cercanas, el esquema se publicaría a principios de julio. Centerview Partners no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios fuera del horario laboral.
Marco macroeconómico y reacción del mercado
Venezuela también publicará un marco macroeconómico a finales de este mes, que estimará el tamaño de su economía en unos US$100.000 millones y situará su ratio deuda/PIB por encima del 200%, agregó el FT. Los bonos del Estado venezolano y los de Pdvsa subían el miércoles tras la publicación. Datos de Tradeweb mostraban que el bono soberano a 2031 y el bono 2024 de Pdvsa subían ambos alrededor de 1 centavo por dólar, hasta casi 55 centavos y 40 centavos, respectivamente. Los bonos han registrado un fuerte repunte desde la captura en enero del presidente Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, lo que alimentó las apuestas sobre una de las mayores reestructuraciones de deuda soberana de la historia.



