Quien llegue a la Casa de Nariño el 7 de agosto de 2026 deberá enfrentar importantes desafíos económicos, entre ellos las presiones de la deuda externa, el déficit fiscal y la necesidad de fortalecer el modelo de crecimiento económico. El cierre del Gobierno de Gustavo Petro en materia macroeconómica y fiscal está marcado por la brecha entre ingresos y gastos estatales, así como por un modelo de crecimiento basado en el gasto público y el consumo.
Déficit fiscal y deuda externa
El candidato que llegue a la presidencia deberá lidiar con un déficit fiscal que se mantiene por encima del 6% del PIB. La deuda externa representa actualmente el 52% de la economía, según cifras del Banco de la República. Aunque el Gobierno ha diversificado la deuda mediante mecanismos como los TRS en francos suizos, el déficit sigue siendo elevado. Mauricio Salazar, director del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana, señala que el próximo gobierno debe equilibrar la relevancia de la deuda interna sin desincentivar la inversión empresarial, y priorizar la deuda externa mientras gestiona los riesgos globales.
Inflación fuera de la meta
La inflación anual alcanzó el 5,84% en mayo, impulsada por el aumento del 23,7% en el salario mínimo para 2026 y los efectos del frente frío sobre la oferta de alimentos. Los analistas consultados por el Banco de la República estiman que el indicador cerrará el año en 6,48%. Durante el gobierno de Petro, la inflación se mantuvo fuera del rango meta del Emisor (2%-4%), y las proyecciones indican que solo volverá a ese nivel dentro de cinco años. El banco central elevó su tasa de interés de 9,25% a 11,25% en el primer trimestre como medida contrainflacionaria, con posibles nuevas alzas en junio que podrían dejar la tasa en 12%.
Política monetaria restrictiva
Como respuesta al desanclaje de las expectativas de inflación tras el ajuste salarial y las presiones externas por el conflicto en Medio Oriente, el Banco de la República subió su tasa de interés para moderar el consumo y contener los precios. Ambos candidatos defienden la independencia del banco central, por lo que el nuevo gobierno deberá recomponer la relación con el Emisor tras las tensiones entre el Ministerio de Hacienda y el banco central, considerando que ya no es obligatoria la presencia del ministro en las sesiones de la Junta Directiva.
Peso fuerte y dólar bajo
El dólar cerró la semana en $3.459,53, en los niveles más bajos de los últimos cinco años. Desde que Petro asumió la Presidencia, el dólar ha caído cerca del 20%, un comportamiento similar al observado entre 2016 y 2017 y entre 2003 y 2008. Este fortalecimiento del peso es uno de los mayores en la historia reciente de Colombia.
Petróleo y fin del rally
El alivio de las tensiones entre Estados Unidos e Irán ha normalizado los precios del petróleo, con el brent entre US$70 y US$80 por barril, tras alcanzar máximos cercanos a US$120. Esta corrección impulsó las exportaciones colombianas, que llegaron a US$2.090 millones en abril. Sin embargo, la Asociación Colombiana de Petróleo y Gas (ACP) estima que por cada caída de US$10 en el brent, el país dejará de percibir cerca de $7 billones anuales en ingresos fiscales.
Informalidad laboral
La tasa de desempleo en abril fue del 8,8%, la más baja para ese mes desde 2001, pero la informalidad laboral sigue siendo alta, representando el 55% del total de ocupados. El aumento del salario mínimo en 23,7% para 2026 amenaza la formalización. Según Jaime Alberto Cabal, presidente de Fenalco, dos de cada tres empresas redujeron su planta de personal este año. Además, persiste el disenso entre los gremios y el Dane sobre la metodología para medir la informalidad.
Crecimiento del PIB
El PIB creció un 2,2% en el primer trimestre de 2026, impulsado por la administración pública, el comercio y el entretenimiento. Sin embargo, la formación bruta de capital se desacelera, afectando a la construcción y las actividades extractivas. El sector agropecuario también se contrajo entre enero y abril.
Remesas en aumento
Las remesas se han consolidado como un motor clave de la economía, con ingresos mensuales superiores a US$1.000 millones durante casi dos años. Entre enero y abril, las remesas alcanzaron US$4.448 millones, superando en un 42% los ingresos por exportaciones de café y representando casi una cuarta parte de las ventas externas del país.
Déficit fiscal y regla fiscal
El déficit fiscal actual es del 6,4% del PIB. La administración Petro suspendió la regla fiscal ante la negativa de recortar el gasto, argumentando la rigidez del Presupuesto General. El Ministerio de Hacienda ajustó la expectativa de déficit para 2026 del 5,1% al 5,3% del PIB, debido a un mayor gasto total. Fedesarrollo señala que la senda fiscal incorpora ajustes adicionales en ingresos y gasto sin especificar las medidas para materializarlos.
Tasa de usura en alza
El techo de interés para préstamos bancarios en junio es del 28,79%, el más alto desde octubre de 2024. Según Diego Palencia, analista financiero, la tasa de interés corriente ha aumentado por las presiones inflacionarias y el mayor perfil de riesgo del país. El PIB del sector financiero creció un 2,8% en el primer trimestre de 2026, impulsado por servicios de intermediación y comisiones.



