El sueño americano persiste en el 250 aniversario de EE. UU.
Sueño americano persiste en 250 aniversario de EE. UU.

Estados Unidos celebra este 4 de julio el 250 aniversario de su independencia con desfiles patrióticos, conciertos y espectáculos, en un contexto donde el sueño americano sigue siendo un ideal para millones, aunque su viabilidad es debatida. La expresión, acuñada en la década de 1930, evoca imágenes de prosperidad y movilidad social, pero la realidad actual muestra una mezcla de esperanza y dificultades.

El sueño americano: entre la esperanza y la realidad

Para Carmen Barreto, empresaria venezolana que vive en Florida desde hace 15 años, el sueño americano es "una esperanza de la pobreza latinoamericana. Es la forma como de ganarse la lotería, de gente que no tiene muchos recursos, pero que tiene muchos sueños". Por su parte, Reinaldo Gutiérrez Iglesias, frutero cubano de 60 años, lo define como trabajar duro: "Este país te da grandes oportunidades. Te da paso a paso para que puedas lograr lo que tú quieres. Hay veces que he tenido dos o tres trabajos. Semanas con dos o tres trabajos. Hay que trabajar fuerte. Eso es el sueño".

La creencia en la movilidad social mediante el esfuerzo es fundamental en EE. UU., pero el debate sobre si ese sueño está muriendo es intenso. Una encuesta de Gallup reveló que el 69% de los estadounidenses cree que puede alcanzar ese ideal, aunque cuatro puntos porcentuales menos que en 2024. Los elementos clave del sueño incluyen libertad personal, seguridad financiera y propiedad de vivienda.

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Oportunidad y riesgo para los inmigrantes

Tristan Comte, fundador francés de una start-up tecnológica de 28 años en San Francisco, afirma: "Para mí, el sueño americano es el sueño de un emprendedor que se muda a un país donde es más fácil arriesgarse. Lo que es absolutamente increíble aquí es la pura concentración de gente que inevitablemente tiene algo que aportar cuando uno se lanza a montar una empresa". Sin embargo, advierte sobre la precariedad: "La ciudad es extremadamente cara y las visas son muy inciertas. Estoy aquí y tengo un salario, pero no tengo ninguna garantía de que siga siendo así dentro de nueve o doce meses".

Carmen Barreto, quien ha tenido tres emprendimientos exitosos, también señala que la lucha se vuelve más difícil: "Se está poniendo dura la cosa, uno no puede ser el salmón que va a nadar contra la corriente, porque te cansas, te agotas, te destruye".

Lucha y esperanza cotidiana

Jerrial Young, barman de 44 años en Pensilvania, trabaja de 65 a 75 horas semanales para mantenerse a flote. "En los 80 y los 90 no tenías que dejarte la piel para ganarte la vida. Ahora hablamos de 65 a 75 horas de trabajo a la semana para mantenerte a flote y pagar las cuentas". A pesar de sentirse explotado por las grandes empresas, afirma: "Sí creo que se avecinan cambios, porque tienen que llegar".

Gerson Ansueto, trabajador de mantenimiento guatemalteco que lleva 35 años en EE. UU., dice: "Me habría gustado volar un poco más alto, tener la capacidad de hacer un poco más, pero el lenguaje, el idioma y el color de piel ya limitaron muchas cosas. Puedo decir que sí he hecho el sueño americano, con limitaciones".

Inmigración y economía: un país de inmigrantes en crisis

Según el Pew Research Center, los inmigrantes representan casi la quinta parte de la fuerza laboral y más del 15% de la población total. Los latinos aportaron 4,4 billones de dólares a la economía estadounidense en 2024, lo que los convertiría en la cuarta economía del mundo, según un informe de la UCLA. Sin embargo, las políticas del presidente Donald Trump han provocado la primera contracción migratoria en más de medio siglo: el país perdió cerca de 1,4 millones de inmigrantes entre enero y junio de 2025.

Curiosamente, el 77% de los adultos nacidos fuera del país cree que el sueño americano aún es posible trabajando duro, frente al 66% de los nacidos en EE. UU. Este 4 de julio, activistas consideran crítico proteger a las comunidades inmigrantes, mientras la nación reflexiona sobre su identidad como 'país de inmigrantes' en un momento de incertidumbre.

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