El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el martes que Groenlandia debería estar bajo el control de Estados Unidos, y no de Dinamarca, mientras los líderes de la OTAN se reunían en una cumbre en Turquía. La declaración, realizada durante una reunión con el presidente turco, Tayyip Erdogan, reavivó las tensiones diplomáticas entre Washington y Copenhague, ambos miembros fundadores de la alianza.
Declaraciones de Trump en la cumbre de la OTAN
Trump dijo a los periodistas: "Debería estar bajo el control de Estados Unidos, no de Dinamarca". El mandatario sostuvo que la cuestión del control sobre Groenlandia había perjudicado las relaciones de Estados Unidos con la OTAN. "Eso es lo que ha perjudicado mi relación con la OTAN, porque Groenlandia no ayuda a Dinamarca. Dinamarca no gasta dinero para ayudar de verdad a Groenlandia, pero es una zona importante para Estados Unidos, y está rodeada de barcos chinos y rusos, y eso no va a suceder", afirmó.
Impacto en las relaciones diplomáticas
Las declaraciones de Trump de que Estados Unidos debe adquirir o controlar Groenlandia, un territorio danés semiautónomo, provocaron tensiones entre Washington y Copenhague, y de forma más general en toda Europa. Desde entonces, la cuestión ha pasado a un plano diplomático. El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, dijo en junio que las conversaciones con Dinamarca y Groenlandia continuaban mensualmente.
Contexto estratégico y reacciones
Trump también señaló la presencia de barcos chinos y rusos en la región, argumentando que Groenlandia es una zona importante para la seguridad de Estados Unidos. "No estarían de acuerdo con ello, y eso a pesar de todo el dinero que gastamos para ayudar a Rusia", agregó. La insistencia de Trump en controlar Groenlandia ha sido vista como un desafío a la soberanía danesa y ha generado críticas dentro de la OTAN.



