El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio por terminada la tregua con Irán y advirtió que su país golpeará “duro” a Teherán la noche del miércoles, en medio de una nueva escalada militar concentrada en el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio mundial de hidrocarburos.
“Por lo que a mí respecta, ha terminado”, declaró Trump durante la cumbre de la Otan en Turquía, al ser preguntado sobre si la tregua con Irán seguía en pie. Más tarde, elevó el tono y afirmó: “Esta noche les vamos a dar duro”.
Nueva ofensiva en el estrecho de Ormuz
Las hostilidades golpearon a varios países del Golfo, pero el principal foco del conflicto sigue ubicado en Ormuz, un paso marítimo estratégico para el transporte de petróleo y gas. La crisis comenzó a finales de febrero con la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán, y desde junio Teherán y Washington mantienen negociaciones para buscar una solución duradera.
Irán busca controlar el estrecho mediante el cobro de tasas y ha advertido que atacará a los barcos que no respeten los corredores autorizados. En los últimos días, bombardeos atribuidos a Teherán contra al menos tres embarcaciones detonaron una nueva ofensiva estadounidense contra objetivos iraníes.
Impacto inmediato en los mercados energéticos
Las declaraciones del presidente estadounidense tuvieron un efecto inmediato sobre los mercados energéticos. El barril de Brent del mar del Norte subió 5,21% hasta US$78,02. Durante la sesión, incluso superó la barrera de los US$80, un nivel que no tocaba desde hacía más de dos semanas.
El comportamiento del crudo refleja la sensibilidad del mercado frente a cualquier amenaza en Ormuz. La ruta es una de las más vigiladas del mundo porque por allí transita una parte fundamental del comercio internacional de hidrocarburos.
Reacción de mediadores y organismos internacionales
Pakistán, que medió para lograr la tregua, llamó a todas las partes a ejercer la moderación y respetar sus compromisos. Catar, otro intermediario clave, condenó los ataques de Irán y pidió retomar el camino de la diplomacia.
El secretario general de la ONU, António Guterres, también instó a “tomar medidas inmediatas para desescalar” y a reanudar el diálogo. Irán informó que su ministro de Relaciones Exteriores, Abás Araqchi, y el primer ministro catarí hablaron por teléfono el miércoles y “resaltaron la importancia de usar los medios diplomáticos para resolver los problemas regionales”.
Explosiones en puertos y zonas estratégicas de Irán
La jornada estuvo marcada por nuevas explosiones en distintos puntos del sur de Irán. La agencia iraní IRIB reportó detonaciones en los alrededores del estrecho de Ormuz, entre ellas seis en la isla de Qeshm, siete en la ciudad de Sirik y otras en Bandar Abás, uno de los principales puertos del país.
También se informó de explosiones en la ciudad portuaria de Bushehr, donde se encuentra la única central nuclear civil iraní. La zona está cerca de la isla de Jark, la principal terminal petrolera de Irán, por la que transita alrededor del 90% de las exportaciones de crudo del país.
Bajas y objetivos militares
La agencia estatal IRNA informó que un miembro de los Guardias de la Revolución murió. El Ministerio de Relaciones Exteriores indicó que sitios de monitoreo y observación fueron golpeados en la costa sur. Según la prensa estatal iraní, al menos ocho efectivos de las fuerzas armadas murieron en los ataques de Estados Unidos.
El mando estadounidense en Oriente Medio, Centcom, afirmó que sus fuerzas atacaron más de 80 objetivos, entre ellos sistemas de defensa antiaérea iraníes, instalaciones de radar costero y 60 embarcaciones ligeras de la Guardia Revolucionaria.
Respuesta iraní y temor a una guerra abierta
La respuesta iraní no tardó. Los Guardianes de la Revolución afirmaron haber lanzado ataques contra decenas de instalaciones militares de Estados Unidos en Kuwait y Baréin, dos países aliados de Washington en la región.
En Baréin, la tensión se sintió entre la población. Nawal Saad, una funcionaria local, dijo que se despertó con las alertas antiaéreas. “El fantasma de la guerra vuelve a planear sobre nosotros”, lamentó.
Violaciones del acuerdo y sanciones
El principal negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, acusó a Estados Unidos de cometer “graves” violaciones del acuerdo entre ambos países, incluida la reimposición de sanciones al petróleo iraní. Washington revocó las exenciones que permitían ciertas ventas de crudo mientras continúan las negociaciones sobre un acuerdo definitivo para cerrar el conflicto.
“Las acciones de Irán en el estrecho fueron totalmente inaceptables para Estados Unidos y tendrán consecuencias”, declaró a la AFP un funcionario estadounidense.
Marinos bloqueados y cadenas de suministro
La Organización Marítima Internacional (OMI) informó este miércoles que unos 6.000 marinos permanecen bloqueados en el Golfo por el conflicto en Oriente Medio y condenó la reanudación de hostilidades entre Estados Unidos e Irán.
El impacto no se limita al precio del petróleo. Las tensiones sobre Ormuz pueden afectar cadenas de suministro, rutas marítimas, operaciones portuarias y exportaciones energéticas de varios países de la región.
Perspectivas inciertas
El desenlace dependerá de si las partes vuelven a una mesa de negociación o si la dinámica de ataques y represalias se impone en Ormuz y el Golfo. Por ahora, la tregua quedó rota, el crudo volvió a subir y el conflicto entre Washington y Teherán entró en una fase de mayor incertidumbre.



