La Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) consagró este miércoles a cuatro nuevos obispos en una ceremonia al aire libre en Écône, Suiza, desoyendo el llamado del papa León XIV a no proceder. El Vaticano calificó el acto como “cismático” y anunció que los obispos consagrados y los dos que ya tenía la comunidad quedan excomulgados automáticamente de la Iglesia católica romana.
Profundo dolor en el Vaticano
El cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, expresó a periodistas “el profundo dolor” sentido en la Iglesia ante estas ordenaciones, que constituyen “un acto cismático” acompañado de “sanciones muy precisas”, como la excomunión. “Ignoro cuándo y cómo se pronunciará esta excomunión, pero espero que, pese a lo ocurrido hoy, el diálogo pueda reanudarse y que se pueda encontrar una verdadera solución”, añadió.
El llamado del papa León XIV
El papa León XIV había instado a la Fraternidad a renunciar a su proyecto: “Les suplico desde lo más hondo del corazón: ¡reconsideren su decisión!”, les escribió, subrayando que, en caso de “acto cismático”, los sacramentos como el matrimonio o la confesión administrados por esos obispos ya no serían reconocidos por la Iglesia católica.
Ceremonia histórica para los tradicionalistas
En la pradera de Écône, donde en 1988 el fundador Marcel Lefebvre consagró a los primeros cuatro obispos de la comunidad, miles de fieles de todo el mundo asistieron a la misa de consagración, de cuatro horas y enteramente en latín. El superior general de la FSSPX, el sacerdote Davide Pagliarani, calificó la jornada de “histórica”. Durante la ceremonia, los cuatro sacerdotes yacían boca abajo mientras se cantaba la Letanía de los Santos, antes de recibir la imposición de manos y la unción.
Fieles viajan desde lejos
Luz Dussan, una fiel colombiana de 57 años que reside en Estados Unidos, viajó especialmente para la ocasión. “Pensé que nunca en la vida viviría esto, pero mira, Dios me trajo acá”, declaró. “No importa lo que digan los demás del mundo, estoy feliz de lo que ha hecho la fraternidad, de verdad que se merecen los cuatro obispos, porque realmente estamos creciendo la comunidad, la comunidad latina sobre todo está creciendo en la fraternidad”, agregó.
Excomunión y nulidad según la Fraternidad
Al seguir adelante sin la aprobación del pontífice, los dos obispos con que contaba la comunidad y los cuatro consagrados quedan de hecho excomulgados. Sin embargo, al inicio de la ceremonia, el secretario general de la sociedad, Foucault Leroux, dijo que ellos consideran “que todas las penas y censuras (...) son nulas y sin efecto”.
Una comunidad que rechaza el Concilio Vaticano II
La FSSPX, fundada en 1970 por el obispo francés Marcel Lefebvre, agrupa a unos 600.000 fieles que se rigen por una interpretación estricta de la tradición doctrinal y litúrgica. Rechaza los avances de la Iglesia desde el Concilio Vaticano II (década de 1960), defiende un modelo de sociedad patriarcal y un ideal de Estado teocrático. “Para mantener la fe, ¿acaso estamos rompiendo con la Iglesia? Este dilema es falso. Pertenecemos a la Iglesia, en primer lugar por la fe, por la profesión integral de la fe de la Iglesia”, afirmó Pagliarani.
“Nada cismático” según la Fraternidad
Para el Vaticano, consagrar a un obispo sin el acuerdo del papa es un acto de insubordinación directa que conlleva excomunión automática y constituye un “acto cismático”. Pero el sacerdote Michel Rion, profesor de Teología en el seminario de Écône, dijo a la AFP: “No es un acto de rebelión: es un acto que nace del amor por la Iglesia”. “No hay absolutamente nada cismático o contrario a la Iglesia en nuestras acciones. Esperamos que llegue el día en el que el papa vea esto. Para nosotros, ser cismáticos es lo peor que podría ocurrir, preferiríamos morir a ser cismáticos”, insistió.
Antecedentes y alcance actual
En 1988, el papa Juan Pablo II hizo un llamado similar para disuadir a la Fraternidad de ordenar nuevos obispos, pero fue en vano. La ordenación provocó una excomunión inmediata, que fue levantada en 2009 por Benedicto XVI. Actualmente, la FSSPX afirma estar presente en más de 75 países, con 751 sacerdotes, 264 seminaristas y cerca de 800 lugares de culto en 77 países. No obstante, es muy minoritaria dentro del catolicismo, que cuenta con más de 1.300 millones de fieles en todo el mundo.



