Dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron Venezuela la tarde del miércoles, según informó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). Los movimientos telúricos, que se sintieron con un minuto de diferencia y en lugares separados por unos 45 kilómetros a distintas profundidades, provocaron escenas de pánico en Caracas y también se percibieron en Colombia.
Testimonios de pánico y daños en Caracas
La periodista venezolana Daniela Rojas describió la experiencia como "horrible" y señaló que nunca había vivido un temblor tan prolongado. "Recuerdo un temblor de 6,0 el año pasado, pero duró segundos. Lo de ahora fue algo muy largo", afirmó. Rojas, que reside en un piso 12, sintió el sismo con gran intensidad y relató que sus vecinos quedaron muy afectados: "Algunos gritaban, lloraban, tenían ataques de pánico. Sentí mi vida pasar".
Decenas de personas evacuaron edificios en la capital venezolana y esperaron en la calle antes de regresar a sus oficinas y hogares, según testigos citados por agencias de noticias. Usuarios en redes sociales y medios locales reportaron desprendimientos de fachadas y agrietamientos severos en muros y edificios del centro y este de la ciudad. También se registraron daños en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, con desprendimientos y daños superficiales en algunas áreas de la terminal.
Colapso de edificio y víctimas reportadas
Rogelio Díaz recogió el testimonio de Javier Tovar, un hombre lesionado que indicó que su esposa fue llevada a un centro médico y que su hijo, Miguel Ángel Tovar, permanecía bajo los escombros. Díaz también reportó la caída de un edificio en San Bernardino y mostró a personas observando la magnitud del desastre. "Esto es horrible", se escuchó decir a una mujer que, entre lágrimas, relató lo ocurrido tras el colapso de edificaciones cerca de Altamira. "Tiene que haber muertos. Dios mío, señor. Hay gente herida", expresó.
En un primer momento no se conoció el número de víctimas, aunque organismos estadounidenses estiman una alta probabilidad de pérdidas humanas. Además, en varias zonas se cortó el servicio de energía eléctrica.
Alerta máxima del USGS y respuesta de emergencia
El USGS emitió un informe devastador mediante su sistema automático PAGER, basado en la vulnerabilidad estructural de la región afectada en el norte del país, y activó su máximo nivel de alerta. La periodista Rojas criticó la respuesta de los entes de emergencia: "Se tardaron casi una hora en enviar información oficial. En zonas afectadas sí ha habido respuesta de Protección Civil, bomberos y alcaldías, pero, en general, el trabajo en este tipo de eventos es bastante dudoso".
El ministro del Interior, Diosdado Cabello, informó que se ordenó cortar el servicio de gas para evitar accidentes. "Por mucho que podamos tener protocolos de evacuación, esto tiene que ver con que la gente entienda que no debe exponerse y debe reportar cualquier situación a los organismos desplegados en todo el territorio nacional", señaló. Detalló que el movimiento telúrico se sintió en estados como Trujillo, Carabobo, Miranda, Aragua y La Guaira.
Solidaridad ciudadana y contexto sísmico
En medio del caos, Rojas destacó la colaboración entre las personas: "Las familias están colaborando entre todas. En los edificios altos de Caracas empezaron a ayudar a bajar a personas mayores, por ejemplo. Cada uno hace lo que puede en este momento". Venezuela sufre frecuentemente sismos; los más fuertes recientes fueron el de Cariaco en 1997, con 73 muertos, y el de Caracas en 1967, que causó 236 fallecimientos. Los terremotos del miércoles ocurren en medio de la incertidumbre política que rodea a la administración de Delcy Rodríguez, respaldada por Estados Unidos tras el derrocamiento forzoso de Nicolás Maduro, y una compleja emergencia humanitaria que persiste.



