Marine Le Pen confirmó este martes que liderará a la extrema derecha en posición de fuerza en la elección presidencial de Francia en 2027, pese a que una condena por malversación le impuso el uso de un brazalete electrónico durante un año.
La confirmación de la candidatura
La política de 57 años recobró su derecho a presentarse a la presidencial tras una sentencia del Tribunal de Apelación de París que, aunque mantuvo su condena por malversación de fondos públicos europeos, le redujo la pena de inhabilitación. “Esta noche soy candidata a la elección presidencial”, indicó en la cadena TF1 luego de anunciar un recurso contra la sentencia que, en su opinión, le permitirá hacer campaña sin brazalete electrónico al suspender su aplicación.
La semana pasada, había asegurado que solo se presentaría si podía hacer campaña “libremente”, sin tener que pedir una autorización judicial para desplazarse, lo que la condena a portar un brazalete electrónico le impediría. Sin embargo, dio marcha atrás tras reunirse este martes con los principales dirigentes de su partido, Agrupación Nacional (RN), entre ellos su presidente Jordan Bardella, que era el candidato alternativo para la presidencial y que será su primer ministro si es elegida presidenta.
Reacciones en su feudo
En Hénin-Beaumont, su feudo en la otrora próspera cuenca minera del norte de Francia, muchos electores de RN querían que se postulara de nuevo, incluso con brazalete electrónico. “Hay que dejar de ponerle palos en las ruedas, al fin y al cabo preferimos a Marine antes que a Jordan”, dijo Pierre Pagniez, un albañil de 57 años: “Que haga campaña con un brazalete, ¿qué más da?”.
El panorama electoral
Todos los partidos estaban suspendidos a la sentencia, que representa el pistoletazo de salida de la campaña de la presidencial del 18 de abril y 2 de mayo próximos, a la que ya no puede optar el actual mandatario, Emmanuel Macron. La hija del histórico líder de la extrema derecha, Jean-Marie Le Pen, se encamina a su cuarta presidencial tras perder en los balotajes de 2017 y 2022. A diferencia de entonces, parece acariciar las llaves del Elíseo.
Aunque Bardella cuenta con una mejor intención de voto, de hasta un 37 %, ambos lideran los sondeos por delante de los ex primeros ministros centroderechistas Édouard Philippe y Gabriel Attal, y del líder izquierdista Jean-Luc Mélenchon. “Nuestro objetivo es librar al país del RN (...) Nada ha cambiado, sea cual sea la candidatura”, escribió ese último en la red social X. Aunque Macron rechazó comentarla, el oficialismo y la oposición de izquierdas criticaron que la “delincuente” Le Pen pueda presentarse a la elección.
Detalles del proceso judicial
La candidatura fue posible porque el tribunal de apelación de París le impuso este martes una pena de inhabilitación inferior a los 5 años de la primera instancia, en marzo de 2025, en nombre de la “libre elección de los electores”, una “condición de la expresión democrática”. En concreto, fueron 15 meses de inhabilitación, que tienen en cuenta los cumplidos desde entonces, 100.000 euros (USD 114.000) de multa y un año de prisión, que puede cumplir a domicilio con brazalete electrónico.
La justicia debía dirimir si Jean-Marie y Marine Le Pen pusieron en marcha un sistema, entre 2004 y 2016, para que los asistentes parlamentarios de su partido pagados por el Parlamento Europeo trabajaran en realidad para el Frente Nacional (FN), rebautizado RN en 2018. Las magistradas señalaron un modo de funcionamiento con hechos “graves”, que permitió desviar “más de 2,8 millones de euros” para “fines distintos a los que estaban destinados”.
Durante el juicio en apelación, Le Pen negó haber cometido intencionalmente un delito, un cambio de estrategia con respecto al tenso proceso de 2025 que se interpretó como una forma de lograr una pena menor. Otras diez personas, entre miembros, exeurodiputados y extrabajadores de su partido, fueron condenadas en apelación, así como el RN. La Fiscalía anunció que decidirá “la próxima semana” si recurre también la sentencia ante la Corte de Casación, el alto tribunal francés.



