Sistema de salud venezolano colapsa tras terremotos de 7,2 y 7,5
Salud colapsa en Venezuela tras sismos de 7,2 y 7,5

La preocupación inicial por los terremotos de 7,2 y 7,5 que sacudieron Venezuela el miércoles 24 de junio se ha transformado en una crisis humanitaria. Las labores de rescate ya no buscan sobrevivientes, sino cuerpos, mientras el sistema sanitario del país se desborda ante la avalancha de heridos y la falta de insumos.

Hospitales al límite en Caracas

Para ayudar a los familiares a localizar a sus seres queridos, los hospitales de Caracas han implementado listas en las puertas y aplicaciones digitales. Allí, la gente cuelga fotos de los desaparecidos con números de contacto. Sin embargo, la capacidad está al límite. La capital recibe a afectados de zonas más golpeadas como La Guaira, y el sistema de salud no puede realizar intervenciones quirúrgicas ni procedimientos complejos.

“Hemos recorrido tres hospitales en Caracas, dos en Petare y el Domingo Luciani. En todos, los familiares nos han dicho que han sido atendidos y que tienen los insumos necesarios para las contingencias”, relató Daniella Zambrano, corresponsal de France 24. No obstante, advirtió que “hay quienes dicen o manifiestan otras necesidades, por ejemplo, los que necesitan alguna cirugía particular”. Algunas entidades pedían materiales quirúrgicos para poder operar.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

“Mi esposo tiene una fractura en el codo y requiere una operación urgente. Necesita platinas, tornillos, y no hay insumos para ese tipo de operaciones”, explicó una mujer que acompañaba a su pareja. Otros denunciaron la falta de ambulancias: “Hay personas que necesitan ser trasladadas para rayos X o una placa y no cuentan con ambulancia. Las privadas tienen un costo muy elevado”.

Largas esperas y alta demanda

Los pacientes reportan largas esperas para recibir atención, algo lógico ante la afluencia de personas. Los hospitales de Petare registran un promedio de 200 ingresos por hora. La ONU estima que el número de desaparecidos en Venezuela podría superar los 50.000.

La llegada de heridos de otras zonas, como La Guaira, pone en jaque las capacidades del sistema y preocupa a los familiares que no encuentran a sus seres queridos en Caracas. “Estoy buscando a mi hermano, Daniel González. Apareció en una lista de La Guaira y nos dijeron que lo habían trasladado a Caracas, pero acá los esparcen”, comentó una joven en el hospital Luciani.

“En los distintos hospitales nos dijeron que hubo un colapso después de los terremotos. Sin embargo, seis días después dicen que la ayuda ha llegado y los médicos redoblaron las guardias para atender las emergencias”, informó la corresponsal.

Alarma de la OMS

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió el martes que el sistema sanitario venezolano sufre una presión considerable, con hospitales dañados y poco personal. “Los resultados preliminares revelan una prestación de servicios y un flujo de pacientes caóticos, marcados por el hacinamiento y el creciente número de esperas quirúrgicas”, dijo Christian Lindmeier, portavoz de la OMS, en Ginebra.

Lindmeier detalló que al menos tres centros de salud están severamente dañados y otros seis solo funcionan parcialmente. “El resto siguen operativos, pero bajo una presión considerable”. Además, varios profesionales sanitarios especializados en atención a la maternidad de La Guaira están desaparecidos, lo que reduce la atención obstétrica.

Cuerpos acumulados en morgues improvisadas

La cantidad de víctimas mortales aumenta con las horas. A medida que avanzan las labores de rescate, se descubren más fallecidos bajo los escombros. Se han improvisado morgues de emergencia, aunque sin las condiciones necesarias. Los forenses también están desbordados.

Inicialmente, los cadáveres se trasladaban a las morgues de los hospitales, pero colapsaron rápidamente. El puerto de La Guaira, antes un punto vital, se ha convertido en una morgue a cielo abierto. Allí hay cuerpos envueltos en bolsas en el piso o en ataúdes de madera. Las filas son largas, con cientos de familiares esperando para buscar a sus seres queridos o disponer de los cuerpos. Los técnicos forenses trabajan a la intemperie, con lonas sostenidas por varas para cubrir los restos del sol.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar