El Senado de Estados Unidos aprobó el martes una resolución para ordenar la retirada de las fuerzas estadounidenses del conflicto con Irán, un revés simbólico para el presidente Donald Trump, ya que el texto no tiene fuerza de ley. La resolución fue adoptada por 50 votos a favor y 48 en contra, luego de que la Cámara de Representantes la aprobara previamente.
Resolución simbólica sin fuerza legal
La medida es una “resolución concurrente”, lo que significa que no será enviada al presidente y carece de fuerza legal. A principios de mes, durante el trámite en la Cámara, Trump calificó la votación como “antipatriótica” y criticó a los demócratas y a los cuatro legisladores republicanos que la apoyaron. “Los demócratas preferirían ver fracasar a nuestro país antes que concederme una nueva victoria, entre tantas otras”, declaró entonces.
Conflicto sobre poderes militares
La oposición demócrata ha intentado desde el inicio de la guerra restringir los poderes militares de Trump. Según la Constitución, solo el Congreso puede declarar la guerra. Aunque la ley permite al presidente iniciar hostilidades para responder a una amenaza inminente, debe obtener autorización del Congreso en un plazo de 60 días. Trump ignoró ese límite a principios de mayo, argumentando que el conflicto, iniciado el 28 de febrero por ataques estadounidenses e israelíes, había terminado debido al alto el fuego. Los demócratas impugnan este argumento, señalando que fuerzas estadounidenses permanecen desplegadas en la zona.
Declaraciones de líderes
El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, declaró antes de la votación: “Los estadounidenses han pagado el precio de la histórica metedura de pata de Trump en Irán. Trump nunca, nunca, debería haber comenzado esta guerra”. Por su parte, Trump defiende que sus ataques impidieron a Irán obtener un arma nuclear.



