El funeral de Estado del antiguo líder supremo iraní, Alí Jamenei, comenzó este sábado en Teherán en medio de la transición del liderazgo político y religioso del país, marcada por la ausencia pública de su sucesor, Mojtaba Jamenei, y por un contexto de tensiones regionales tras la guerra con Israel y Estados Unidos.
Miles de personas asisten a la Gran Mosalá de Teherán
Miles de personas llegaron desde la madrugada a la Gran Mosalá de Teherán para despedir al dirigente fallecido hace cuatro meses durante los bombardeos selectivos atribuidos a Israel y Estados Unidos. Las ceremonias buscan reunir a millones de asistentes durante seis días de homenajes organizados por las autoridades iraníes.
Sobre el féretro permanece el tradicional turbante negro que identificó durante décadas al ayatolá. El ataúd fue instalado en el amplio complejo religioso mientras la televisión estatal anunciaba oficialmente el inicio de las exequias y miles de personas ocupaban los alrededores del recinto.
Ausencia de Mojtaba Jamenei genera expectación política
La ceremonia adquiere una dimensión política por la ausencia de Mojtaba Jamenei, quien asumió como líder supremo a comienzos de marzo. Desde entonces no ha sido visto en actos públicos y, según la información conocida, únicamente ha enviado mensajes escritos tras resultar presuntamente herido durante los ataques.
Irán espera entre 15 y 20 millones de asistentes durante las ceremonias en Teherán. La asistencia comenzó a crecer desde la noche anterior, y muchos asistentes llegaron vestidos de negro y portando banderas chiitas rojas con la inscripción "Mártir". Durante la jornada también se escucharon consignas como "¡Venganza!", además de los habituales lemas "¡Muerte a Estados Unidos, muerte a Israel!" que suelen acompañar las concentraciones oficiales.
Consignas contra Estados Unidos y Trump en el funeral
En diferentes sectores del recinto igualmente aparecieron pancartas con el mensaje "#MatarATrump", mientras Estados Unidos celebra su aniversario número 250. La movilización fue acompañada por un amplio despliegue de seguridad en el centro de la capital iraní, convertido prácticamente en una fortaleza.
Entre quienes acudieron al homenaje estuvieron ciudadanos que hicieron largas filas desde el viernes por la noche para ingresar primero a la Mosalá. Siguiendo la tradición chiita, numerosos asistentes se golpeaban el pecho mientras se escuchaban poemas y cánticos religiosos durante la ceremonia.
Testimonios de asistentes reflejan devoción por Jamenei
Uno de los asistentes, Reza, profesor universitario de 37 años, resumió el ambiente que predominó durante la jornada al afirmar: "Prometimos al líder supremo que seguiríamos con él hasta el final. Toda esta gente está aquí por él".
También participaron personas llegadas desde distintas regiones del país. Somayye Hamedi, profesora de 44 años, aseguró: "Queremos darle un último adiós a nuestro guía y por eso la espera no es ni dolorosa ni difícil para nosotros", mientras aguardaba para ingresar.
Fatemeh Nowdehi, estudiante de 25 años, expresó igualmente el significado del homenaje al señalar: "Venir aquí es lo último y lo único que podemos hacer" por Alí Jamenei, quien, según afirmó, "sacrificó su vida" por Irán.
Programa de exequias se extiende hasta el 9 de julio
El programa oficial contempla que el ataúd permanezca expuesto hasta el lunes antes de recorrer las calles de Teherán. Posteriormente viajará por varias ciudades de Irán e Irak y finalmente será sepultado el próximo 9 de julio en Mashhad, ciudad donde nació el dirigente.
Durante las ceremonias también participaron altos funcionarios iraníes y delegaciones extranjeras. Reapareció Ahmad Vahidi, actual jefe de los Guardianes de la Revolución, mientras representantes de Hamás y Hezbolá sostuvieron reuniones con el ministro de Exteriores, Abás Araqchi, según informaron medios estatales iraníes.
Despliegue logístico para millones de asistentes
Para atender la llegada de personas desde distintos puntos del país, la Media Luna Roja iraní instaló más de 400 carpas de asistencia y dispuso camiones cisterna para enfrentar temperaturas superiores a los 35 grados. Junto al féretro reposan además varios familiares fallecidos junto con Jamenei.
El funeral también coincide con un momento de negociaciones diplomáticas entre Irán y Estados Unidos, luego de la firma de un acuerdo marco para poner fin al conflicto desatado el pasado 28 de febrero. Las ceremonias se desarrollan mientras continúan los contactos entre ambas naciones.



