La Organización Internacional para las Migraciones (OIM), agencia de la ONU, advirtió que hasta 6,76 millones de personas podrían verse afectadas por los dos terremotos que sacudieron a Venezuela el pasado 24 de junio. Esta proyección refleja la magnitud de la emergencia humanitaria provocada por el desastre.
Proyección de afectados y daños en Caracas
Según el organismo, la estimación se basa en el análisis de la población y de los daños registrados, e incluye hasta dos millones de personas en Caracas. La OIM señaló que estas cifras evidencian el potencial impacto humanitario de los sismos, mientras continúan las labores de rescate y evaluación sobre el terreno.
Detalles de los sismos y balance oficial
Los movimientos telúricos, de magnitudes 7,2 y 7,5, ocasionaron el colapso de edificios completos en La Guaira, al norte de la capital. El balance oficial reporta 920 personas fallecidas, mientras que decenas de miles permanecen desaparecidas. El jefe de ayuda humanitaria de la ONU, Tom Fletcher, indicó que más de 50.000 personas seguían sin ser localizadas.
Análisis satelital y respuesta humanitaria
Como parte de la respuesta, la OIM realizó un análisis inicial mediante imágenes satelitales en colaboración con el laboratorio de inteligencia artificial de Microsoft. La evaluación determinó que el 31,5% de los edificios de Catia La Mar sufrió algún tipo de daño, información que está siendo utilizada para priorizar la entrega de ayuda a las comunidades más afectadas.
La directora de la OIM, Amy Pope, afirmó que "las primeras horas y días tras un desastre son determinantes para la respuesta humanitaria". En ese sentido, explicó que ya se están desplegando artículos de socorro y coordinando acciones con el Gobierno y otros aliados para suministrar alojamiento de emergencia, insumos básicos y protección a las familias damnificadas.
Riesgo de desplazamiento y necesidades urgentes
La organización también advirtió que el desplazamiento de personas podría aumentar en un país que ya enfrentaba una crisis humanitaria antes de los terremotos, por lo que insistió en que las necesidades son inmediatas y significativas, especialmente en materia de refugio, agua potable, saneamiento, atención médica y protección.



