El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva expresó su preocupación ante la posibilidad de que Estados Unidos utilice la fuerza militar en territorio brasileño, luego de que Washington clasificara al Primer Comando Capital (PCC) y al Comando Rojo (CV) como organizaciones terroristas extranjeras. La advertencia fue realizada por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil en una carta enviada a la Cámara de Diputados el 1 de julio, en respuesta a una solicitud de información del diputado federal Evair Melo (Republicanos-ES).
Riesgo de acción unilateral estadounidense
En el documento, firmado por el canciller Mauro Vieira, Itamaraty califica la medida estadounidense como "unilateral" y advierte que la clasificación "podría ser invocada como justificación para acciones extraterritoriales en instituciones brasileñas, en particular en las esferas financiera, migratoria y penal". El texto añade: "Existe, además, el riesgo de utilizar la fuerza militar estadounidense contra el territorio nacional".
El gobierno brasileño sostiene que la designación no aporta beneficios concretos a la lucha contra el crimen organizado y que podría tener impactos relevantes tanto a nivel económico como sobre la soberanía nacional. Itamaraty señala que Brasil y Estados Unidos ya cuentan con instrumentos de cooperación internacional considerados eficaces para combatir las organizaciones criminales transnacionales.
Disputa por aranceles del 12,5%
Paralelamente, el gobierno brasileño presentó el lunes 6 de julio un documento de 13 páginas firmado por Mauro Vieira dirigido a la Oficina del Representante de Comercio de los Estados Unidos (USTR), en el que pide a Washington que renuncie a la propuesta de imponer un arancel adicional del 12,5% a la importación de varios productos brasileños. La investigación del USTR se basa en la Sección 301 y argumenta que Brasil, junto con otros 59 países, no ha logrado prohibir o supervisar la importación de bienes producidos con trabajo infantil o forzado.
El gobierno Lula sostiene que la medida causaría daños económicos innecesarios y aboga por que Brasil no sea objetivo de ningún arancel de "carácter punitivo". Según el canciller, los aranceles a los productos brasileños no promoverán el objetivo de erradicar el trabajo forzoso ni harán que las medidas existentes en Brasil sean más efectivas, ni estimularán "reformas adicionales". En cambio, las cuestiones planteadas se abordarían mejor a través de la cooperación y el compromiso internacionales.
Respuesta insuficiente para el diputado
El diputado Evair Melo calificó las respuestas de Itamaraty como "insuficientes", señalando que el ministro no dijo si sus evaluaciones de los impactos se basan en asesoramiento técnico, notas diplomáticas, estudios especializados u otros documentos oficiales.



