Nuevas revelaciones en Estados Unidos exponen el quiebre total de las relaciones entre la líder opositora venezolana María Corina Machado y el gobierno de Donald Trump, tras el frustrado regreso de Machado a Venezuela a raíz de los terremotos que han dejado más de 2.000 muertos. Según informes de Axios, desde la Casa Blanca están furiosos con Machado, tildando su intención de volver en este momento como “grotesco oportunismo político”.
Funcionarios estadounidenses critican el “drama innecesario” de Machado
Axios reveló este miércoles testimonios de diversos funcionarios del Departamento de Estado que describieron como “drama innecesario” la insistente presión de Machado durante los últimos meses para forzar su regreso a Venezuela. “Ella quiere una sesión de fotos repartiendo nuestra ayuda. Esto tiene que ver con sus intereses”, afirmó un funcionario citado bajo anonimato. Machado, radicada en Estados Unidos desde hace un tiempo, ha presionado especialmente al secretario de Estado Marco Rubio y a su subsecretario Christopher Landau.
“Marco [Rubio] está desesperado. Tiene que ser paciente, pero no lo será, y eso lo está volviendo loco”, contó otro funcionario citado por Axios. El agravante tras el terremoto es que Machado no solo quería ayuda para regresar, sino también garantías de seguridad, algo con lo que Washington ya no estaba de acuerdo.
Dos intentos de regreso sin aprobación de Washington
Durante la semana se conocieron dos intentos de Machado por volver a Venezuela: un vuelo chárter desde Curazao y un vuelo de Copa Airlines desde Panamá. Ambos se realizaron sin la aprobación de Washington, lo que desató la furia de Trump. “Ambos intentos causaron problemas en el Departamento de Estado debido a la confusión sobre cómo comunicar la política estadounidense, que oficialmente es ‘agnóstica’ respecto a apoyar u oponerse al deseo de Machado de regresar a Venezuela”, explica Axios.
El medio también reporta que desde el Departamento de Estado esperan que Machado siga intentando volver a Venezuela durante los próximos días, pese a la tensión con la administración Trump.



