El acuerdo entre Estados Unidos e Irán para poner fin a la guerra en Oriente Medio constituye un importante revés estratégico para Israel y pone de manifiesto su debilitada influencia en Washington, según analistas israelíes consultados por la AFP.
Un pacto que inquieta a Israel
Aunque el acuerdo aún no está completo y se esperan negociaciones sobre puntos espinosos en un plazo máximo de 60 días, su marco preliminar ya genera inquietud en el gobierno israelí. Los expertos consideran que el pacto consolida los avances iraníes y aplaza el asunto más sensible para Israel: su seguridad.
Danny Citrinowicz, exintegrante del servicio de inteligencia militar israelí, calificó el pacto anunciado el lunes como una "catástrofe política y de seguridad para el Estado de Israel". Además, supone un duro golpe para el primer ministro Benjamin Netanyahu, quien aspiraba a llegar a las elecciones de octubre presentándose como el artífice de las victorias frente a Hamás, Hezbolá y Teherán.
Las consecuencias para Netanyahu
Sima Shine, exresponsable del servicio de inteligencia israelí y especialista en Irán del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional (INSS), señaló que "el principal problema de este acuerdo es que las cuestiones importantes para Israel, como las relacionadas con el programa nuclear, quedan aplazadas a un futuro del que no sabemos nada".
Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva conjunta contra Irán el 28 de febrero. Netanyahu estaba decidido a derrocar a los dirigentes de la república islámica y desmantelar su programa nuclear y de misiles balísticos, que considera "amenazas existenciales" para los israelíes.
Para Citrinowicz, el resultado del conflicto hace improbable que cualquier futuro presidente estadounidense se arriesgue a emprender de nuevo una acción militar contra Irán. "Al final del día, Irán sale más fuerte, e Israel no tiene capacidad para influir en las decisiones del presidente estadounidense", sostuvo.
Revés para el 'señor Irán'
El presidente estadounidense, Donald Trump, criticó a Netanyahu por lanzar ataques en Líbano que amenazaron con descarrilar el acuerdo final apenas unas horas antes de su anuncio. "Es un tipo muy difícil", dijo Trump sobre Netanyahu. "Debería estar muy agradecido con nosotros por lo que hicimos, porque si Irán tuviera un arma nuclear, Israel no duraría dos horas", añadió.
Netanyahu aún no ha reaccionado públicamente al acuerdo, pero su aliado de coalición, el ministro de Seguridad Nacional Itamar Ben Gvir, afirmó que Israel no es "parte" del "acuerdo de Trump". Citrinowicz señaló que "es un acontecimiento muy, muy, muy negativo para Israel, y para Netanyahu en particular, que era el 'señor Irán'", en referencia al largo historial de antagonismo del primer ministro con la república islámica. "El 'señor Irán' se queda ahora con un acuerdo que apenas aborda los asuntos que son importantes para Israel".
Escasa capacidad de presión
Los analistas consultados señalaron también lo que consideran una erosión de la influencia de Israel en Washington. "Trump no solo ignoró a Israel, sino que decidió en su lugar, sin consultarlo ni siquiera avisarle", afirmó Michael Horowitz, analista de seguridad independiente y experto en relaciones entre Estados Unidos e Israel. "Se ve claramente quién dirige y quién tiene la última palabra en este asunto".
Para Michael Milshtein, experto en asuntos militares israelíes, el acuerdo deja a Israel en una posición más débil que antes de la guerra. Según él, lo único que puede hacer Israel es aceptar el alto al fuego e intentar influir en los detalles, sobre todo en lo relativo al programa nuclear iraní. "Netanyahu nos condujo a un punto en el que disponemos de muy escasa capacidad de presión", apuntó. "Parece que hoy estemos obligados a aceptar cualquier acuerdo con Irán y anticipo que muy pronto será con Líbano y, finalmente, con Gaza", afirmó Milshtein, en referencia a otros dos frentes donde operan fuerzas israelíes.



