A horas de que los colombianos regresen a las urnas para elegir al próximo presidente, el país llega a la segunda vuelta presidencial con un amplio despliegue de observación electoral, la logística de votación en marcha, campañas financiadas principalmente con créditos bancarios y unas encuestas que muestran una ventaja estable para Abelardo de la Espriella frente a Iván Cepeda.
Las autoridades electorales, organizaciones de vigilancia y analistas coinciden en que la jornada pondrá a prueba la capacidad institucional para garantizar transparencia, seguridad y confianza en los resultados.
Despliegue de observación electoral sin precedentes
La sensación de cuenta regresiva se percibe tanto en las campañas como en las entidades encargadas de organizar y vigilar la elección. Mientras los candidatos apuran sus últimos mensajes y actividades, organismos de observación y control terminan de desplegar equipos en distintas regiones del país para acompañar una de las jornadas más importantes del calendario político colombiano.
La observación electoral tendrá presencia en cientos de municipios. Uno de los datos más relevantes de la recta final es el tamaño del dispositivo de observación electoral que acompañará la votación, puesto que la directora de la Misión de Observación Electoral (MOE), Alejandra Barrios, informó que la organización contará con 2.638 observadores y observadoras tanto en Colombia como en el exterior.
A este esfuerzo se suman 200 observadores internacionales que iniciaron labores en 116 consulados desde comienzos de la semana y otros 147 observadores internacionales que acompañarán el proceso en ciudades como Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla.
La MOE también anunció que tendrá presencia en el 52% de los 386 municipios donde previamente identificó riesgos electorales y que desplegará observación en un total de 445 municipios. Según Barrios, el propósito es poner “los ojos y los oídos al servicio de la democracia” durante una jornada que concentrará la atención del país y de la comunidad internacional.
La observación incluirá además enfoques diferenciales en los que un grupo de 81 ciudadanos realizará seguimiento a la implementación del protocolo de voto trans en Bogotá, Medellín, Cali y Cartagena, mientras que 15 personas con discapacidad verificarán las condiciones de accesibilidad en distintos puestos de votación.
Registraduría garantiza normalidad en la distribución del material electoral
En paralelo, la Registraduría Nacional del Estado Civil aseguró que el proceso avanza sin contratiempos y durante el encuentro “Paz Electoral: el periodismo regional le habla a Colombia”, el registrador nacional, Hernán Penagos, afirmó que la distribución del material electoral se desarrolla normalmente en todo el territorio nacional y cuenta con acompañamiento de la Fuerza Pública.
Penagos destacó la coordinación entre instituciones del Estado para garantizar una jornada transparente y segura. También reiteró el llamado a que la ciudadanía mantenga la confianza en las autoridades y en las garantías dispuestas para el desarrollo del proceso democrático.
Financiación de las campañas: créditos bancarios como principal fuente
Otro de los temas que marca la recta final de la elección es la financiación de las campañas, luego de que un informe de Transparencia por Colombia, elaborado con base en los registros reportados por las candidaturas en el aplicativo Cuentas Claras hasta el 18 de junio, muestra que las campañas acumulan ingresos por $27.500 millones y gastos por $13.309 millones.
La totalidad de los ingresos reportados hasta el momento proviene de créditos con entidades financieras. La campaña de De la Espriella registró un crédito por $17.500 millones con el Banco GNB Sudameris, mientras que la campaña de Cepeda reportó un crédito por $10.000 millones con la Cooperativa Financiera JFK.
El informe también señala que ninguna ha reportado ingresos de anticipos estatales. Según la organización, tampoco se observa el uso de este mecanismo de financiación pública durante esta etapa de la contienda.
La publicidad concentra la mayor parte de los gastos
Por otra parte, los reportes financieros muestran que la disputa por la Presidencia se ha concentrado principalmente en la difusión de mensajes y propaganda electoral. De acuerdo con Transparencia por Colombia, el 95% de los gastos corresponde a propaganda electoral. En esta categoría se incluyen pagos relacionados con pauta en medios de comunicación, publicidad en televisión, cuñas radiales, impresión de material electoral, vallas y estrategias digitales.
Dentro de esos desembolsos también aparecen inversiones en plataformas digitales como Google y Meta, que representan aproximadamente el 10% de los gastos asociados a propaganda. Los datos reflejan que la batalla por captar la atención de los votantes se ha trasladado tanto a los medios tradicionales como a los canales digitales.
Ante esto, la organización hizo un llamado al Consejo Nacional Electoral para garantizar la publicación completa de la información financiera y corregir dificultades identificadas en la consulta pública de algunos registros.
Encuestas muestran ventaja estable para De la Espriella
También hay que tener presente que mientras las campañas cierran actividades, las mediciones publicadas durante junio muestran una tendencia similar en la que los resultados más recientes de AtlasIntel ubican a Abelardo de la Espriella con el 54% de la intención de voto frente al 46% de Iván Cepeda. Una diferencia idéntica reportó la encuesta de Guarumo y Ecoanalítica.
Por su parte, el estudio de CB Global Data mostró una contienda ligeramente más estrecha, aunque mantuvo la ventaja para De la Espriella con 53% frente a 47% y aunque ninguna encuesta anticipa el resultado definitivo de una elección, los sondeos divulgados durante las últimas semanas reflejan una ventaja relativamente estable para uno de los candidatos en la antesala de la votación.
Analistas advierten sobre polarización y retos de seguridad
Respecto a la visión de analistas y expertos, Carlos Andrés Arias, doctor en psicología política, considera que el país llega a la elección en medio de polarización, donde las percepciones sobre los candidatos pesan cada vez más en la discusión pública.
“Hoy pesa más la opinión que tengamos o la opinión de los creadores de contenido o las redes sociales, o incluso los mismos periodistas que se convirtieron en activistas, que las razones reales y contundentes para elegir a la mejor fórmula o a la fórmula más adecuada, porque no hay fórmulas perfectas”, acotó este experto.
Por su parte, el general (r) Juan Carlos Buitrago, CEO de Strategos BIP, señaló que uno de los principales retos será garantizar la seguridad y la transparencia tanto durante la votación como en los escrutinios posteriores.
“El reto para las autoridades, el cual paradójicamente viene siendo anunciado y fraguado públicamente por el mismo presidente de la república, será el de prever todas las contingencias para garantizar la transparencia, seguridad y normalidad de los escrutinios en los 13489 puestos de votación”, dijo Buitrago.
Con la logística desplegada, miles de observadores listos para acompañar el proceso y las campañas en sus últimas horas de actividad, Colombia entra en la fase definitiva de una elección que definirá el rumbo político del país. La atención ahora se concentra en las urnas y en la capacidad de las instituciones para garantizar que la decisión de los votantes se traduzca en unos resultados confiables y aceptados por todos los actores del proceso democrático.



