Defensoría alerta: campaña presidencial con más desinformación y ataques
Defensoría alerta: campaña presidencial con más desinformación

La Defensoría del Pueblo emitió una alerta sobre el deterioro del debate público en la recta final de la campaña presidencial, caracterizado por un aumento de la desinformación, ataques personales, lenguaje estigmatizante y señalamientos sin pruebas entre las campañas.

El llamado de la entidad se dirige a los candidatos y sus equipos, a quienes pidió moderar el tono, evitar la difusión de información falsa y concentrar la discusión electoral en propuestas concretas.

Alerta por deterioro del debate electoral

La alerta hace parte del seguimiento al 'Compromiso por un proceso electoral libre y en paz en Colombia', una iniciativa impulsada por la Defensoría para prevenir la violencia política y elevar la calidad del debate electoral.

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En su segundo reporte, la Defensoría encontró que el cumplimiento general de los compromisos llegó apenas al 58,3%, un nivel calificado como medio. El dato muestra una campaña con avances en algunos principios democráticos, pero también con fallas sensibles en asuntos que afectan directamente la conversación pública, especialmente la veracidad de la información y el lenguaje usado en la contienda.

Bajo cumplimiento en información veraz y lenguaje constructivo

Uno de los puntos más críticos fue la difusión de información veraz, que registró solo 3,8% de cumplimiento, el porcentaje más bajo del informe. El uso de un lenguaje constructivo y no estigmatizante también tuvo bajo desempeño, con 14,1% de cumplimiento.

Para la Defensoría, estos resultados muestran que buena parte de la campaña se está desplazando de la discusión programática hacia la confrontación directa. La plaza pública, especialmente en redes, aparece menos centrada en propuestas y más cargada de ataques.

La entidad identificó insultos, ataques personales y narrativas que presentan hipótesis como hechos ciertos. También encontró señalamientos que vinculan a candidatos con actividades ilegales o estructuras criminales sin suficiente sustento.

Más de 28.000 registros revisados

El monitoreo de la Defensoría revisó más de 28.000 registros, entre publicaciones en redes sociales y noticias en medios de comunicación, asociados a 13 candidaturas presidenciales. La amplitud del seguimiento permite dimensionar el entorno en el que se mueve la campaña. La discusión electoral ya no se desarrolla solo en tarimas, entrevistas o debates, sino también en plataformas digitales y piezas informativas de alta circulación.

La defensora del Pueblo, Iris Marín, advirtió que los resultados más preocupantes están relacionados con “el lenguaje no constructivo”, la estigmatización y el incumplimiento del compromiso de difundir información veraz.

La entidad también señaló una disminución en la adopción de protocolos para atender la violencia política, especialmente la violencia contra las mujeres en política. Otro punto mencionado fue la disminución en el respeto a manifestaciones y protestas pacíficas, lo que amplía la alerta más allá del lenguaje de campaña y la ubica en el terreno de las garantías democráticas.

Brecha entre campañas firmantes y no firmantes

El balance marca una diferencia entre las campañas que suscribieron el compromiso y las que no lo hicieron. Las candidaturas firmantes alcanzaron un cumplimiento de 86,4%, mientras que las no firmantes llegaron apenas a 40,2%. Para la Defensoría, esa brecha evidencia que asumir públicamente reglas mínimas de convivencia democrática sí tiene efecto en el tono de la campaña.

Avances democráticos conviven con mayor agresividad

No todo el balance fue negativo. La entidad registró mejores resultados en principios como la defensa de la democracia, con 98,7% de cumplimiento; también reportó 97,6% en promoción del diálogo y 100% en reconocimiento de la juventud. Estos indicadores muestran que existen compromisos con alto nivel de cumplimiento.

Sin embargo, la Defensoría advirtió que esos avances conviven con un ambiente digital y político más agresivo. Esa mezcla deja una campaña con mensajes de respaldo institucional, pero también con prácticas que pueden aumentar la polarización.

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La recomendación central de la entidad fue bajar el tono, verificar la información y garantizar que la competencia electoral se mantenga libre, pacífica y centrada en propuestas. El llamado llega en un momento decisivo de la campaña presidencial, cuando la recta final suele concentrar mayor presión sobre candidatos, equipos y electores.

Para los votantes, el informe sirve como advertencia sobre la necesidad de contrastar mensajes y revisar con cuidado afirmaciones que circulan en redes sociales o medios. Para las campañas, el reporte pone el foco en la responsabilidad de mantener una competencia política sin ataques personales ni señalamientos sin sustento.