El nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella tendrá en la inversión uno de los principales instrumentos para enfrentar el deterioro de las finanzas públicas, recuperar el crecimiento económico y fortalecer la sostenibilidad fiscal, según un análisis de Germán Cristancho, gerente de Investigaciones Económicas y Estrategia de Davivienda Corredores.
Reforma tributaria e incentivos fiscales para impulsar la inversión
El análisis sostiene que una reforma al marco tributario y un esquema de incentivos fiscales serán determinantes para elevar la inversión y respaldar la actividad productiva durante el periodo 2026-2030. El principal desafío será reencauzar las finanzas públicas en un contexto de bajo crecimiento económico, lo que exigirá una combinación de ajuste fiscal, fortalecimiento de la inversión, respaldo internacional y cambios en la política tributaria.
Se destaca que la segunda vuelta presidencial alcanzó una participación histórica de 63,6%, con 26,3 millones de votantes, y que la fórmula ganadora de Abelardo De La Espriella y José Manuel Restrepo obtuvo el 49,66% de los votos, equivalentes a 12,9 millones de sufragios.
Meta: elevar la tasa de inversión al 20-23% del PIB
El análisis identifica la política tributaria como uno de los pilares para estimular la inversión privada. Plantea la necesidad de realizar ajustes al marco tributario y fortalecer los incentivos fiscales para aumentar la tasa de inversión desde el actual 16,8% hasta un rango de entre 20% y 23% del Producto Interno Bruto. De acuerdo con Cristancho, este esfuerzo debería complementarse con un rebalanceo sectorial que otorgue mayor protagonismo a actividades como infraestructura, vivienda, minería, hidrocarburos e industria.
El documento sostiene que estos sectores tendrían la capacidad de dinamizar la formación de capital, generar un mayor efecto multiplicador sobre la economía y contribuir al fortalecimiento del crecimiento en el mediano plazo.
La inversión como motor principal de la economía
El informe señala que la inversión debe consolidarse como el eje de la estrategia económica del nuevo Gobierno. "La inversión debe consolidarse como el motor principal de nuestra economía. No solo es esencial para mitigar los efectos del ajuste fiscal, sino que resulta fundamental para dinamizar la tasa de crecimiento potencial (estimada en 2,6%), la cual se ha visto lastrada por la caída sostenida en los niveles de formación bruta de capital durante la última década. En definitiva, más allá de la austeridad, la inversión debe ser el eje central de la estrategia", afirma el documento.
Bajo crecimiento complica el ajuste de las finanzas públicas
El análisis advierte que el manejo económico será el principal reto de la administración que comenzará en agosto. Con base en las cifras del Marco Fiscal de Mediano Plazo publicado el pasado 12 de junio, estima que Colombia requiere un ajuste fiscal cercano al 4% del PIB para estabilizar la relación entre deuda y producto interno bruto. De no alcanzarse ese objetivo, el Comité Autónomo de la Regla Fiscal (Carf) prevé que la deuda pública podría llegar a niveles críticos del 70% del PIB en 2028. Asimismo, proyecta que el desbalance primario cerrará 2026 en 4,1% del PIB y que la deuda neta alcanzará un máximo histórico equivalente al 61% del producto.
No obstante, el informe advierte que ejecutar un ajuste de esa magnitud en un contexto de crecimiento económico limitado representa un desafío considerable. Según las cifras presentadas, la economía colombiana crece a una tasa anual de 2,42% durante los últimos doce meses, mientras que, al excluir el gasto público, el crecimiento se reduce hasta 1,07%, reflejando la debilidad de la actividad económica privada.
Financiamiento internacional complementará la estrategia
Además de fortalecer la inversión doméstica, el documento considera que la consecución de financiación internacional en condiciones favorables será otro de los componentes determinantes de la estrategia económica. Acceder a recursos de organismos multilaterales permitiría atender necesidades de sectores como salud y energía, al tiempo que facilitaría la sustitución de deuda de mayor costo financiero. Para Davivienda Corredores, esta combinación de inversión, ajustes tributarios, financiamiento externo y disciplina fiscal contribuiría a preservar la confianza de los inversionistas internacionales en la economía colombiana.
El documento concluye que la consolidación de la inversión como principal motor del crecimiento será determinante para elevar el crecimiento potencial, recuperar la formación de capital y crear las condiciones necesarias para enfrentar el ajuste fiscal que demandan las finanzas públicas durante el próximo cuatrienio.



