La religión y la fe se han convertido en terrenos donde los candidatos buscan ganar votos en la contienda electoral. Hace apenas cuatro días, el candidato a la Vicepresidencia, José Manuel Restrepo, convocó a una misa en la Basílica del Voto Nacional en Bogotá para consagrar el país al Sagrado Corazón de Jesús. Durante el evento, Restrepo mencionó que Abelardo de la Espriella, aspirante de Defensores de la Patria, estaría el domingo siguiente en el templo del Señor de los Milagros en Buga (Valle del Cauca), fortaleciendo su narrativa de la 'patria milagro'.
Reacciones en redes sociales
El mismo 12 de junio, varios congresistas del Pacto Histórico agradecieron en la red social X un mensaje publicado por la Conferencia Episcopal el 20 de mayo. Este gesto evidencia cómo las distintas fuerzas políticas buscan alinearse con símbolos religiosos para conectar con el electorado.
Estrategias de campaña
La utilización de la fe no es nueva en la política colombiana, pero en estas elecciones ha cobrado especial relevancia. Mientras Restrepo apela a la tradición católica con la consagración al Sagrado Corazón, De la Espriella explora la devoción popular en Buga. Por su parte, sectores de izquierda también intentan mostrar cercanía con la Iglesia, como lo demuestran los agradecimientos de los congresistas del Pacto Histórico.
Este fenómeno refleja la importancia del voto religioso en un país mayoritariamente católico, donde los candidatos compiten por el respaldo de líderes eclesiásticos y feligreses. La campaña se intensifica a medida que se acercan las elecciones de 2026, y la religión se perfila como un factor clave en la definición de apoyos.



