Artur Romeu, director para América Latina de Reporteros Sin Fronteras (RSF), advirtió que Colombia sigue siendo uno de los países más peligrosos de la región para ejercer el periodismo, en medio de una tendencia regional de hostilidad hacia la prensa impulsada por liderazgos populistas de extrema derecha. En entrevista con El Espectador, Romeu señaló que los asesinatos recientes de los periodistas Mateo Pérez y Cristian Herrera evidencian la violencia territorial y la autocensura que afectan a los comunicadores, especialmente fuera de los grandes centros urbanos.
Colombia: un entorno hostil para la prensa
Según Romeu, aunque Colombia cuenta con un marco legal sólido y jurisprudencia avanzada en libertad de expresión, las garantías normativas no son suficientes para revertir problemas estructurales como la violencia, la fragilidad económica de los medios y la precarización laboral. "El miedo y la autocensura forman parte de la realidad cotidiana de muchos periodistas", afirmó.
El director de RSF también destacó un nuevo factor de intimidación: el candidato presidencial Abelardo de la Espriella, quien ostenta el récord de acciones judiciales contra medios y periodistas. "Calificar a periodistas como 'activistas políticos' por publicar investigaciones es una forma de deslegitimar el trabajo periodístico", señaló Romeu, quien advirtió que esta práctica puede fomentar la autocensura y reducir la disposición a investigar asuntos de interés público.
El patrón de demandas de Abelardo de la Espriella
Romeu explicó que el historial de De la Espriella constituye "una señal de alerta para el futuro de la libertad de prensa en Colombia". La organización ha recibido información sobre señalamientos públicos, hostilidad y demandas judiciales contra periodistas que han investigado al candidato. "No parece que se trate de casos aislados, sino de un patrón que se ha repetido a lo largo de los años", afirmó.
El candidato ha dicho que "mientras el grueso del periodismo colombiano hace (bien) su trabajo", hay algunos reporteros "que son 'politiqueros' disfrazados de periodistas". Para Romeu, clasificar a los periodistas entre "buenos" y "malos" según su cercanía al poder es una práctica peligrosa que puede legitimar campañas de hostigamiento, ataques digitales y acoso judicial.
Slapp y el impacto en la prensa
Consultado sobre si las acciones judiciales de De la Espriella constituyen Demandas Estratégicas Contra la Participación Pública (Slapp), Romeu señaló que, más allá de la calificación jurídica, se trata de prácticas que "causan preocupación legítima". La movilización recurrente de recursos judiciales contra periodistas fue identificada por RSF como una de las principales tendencias que afectan la libertad de prensa en su última Clasificación Mundial.
"El efecto no se limita a los periodistas directamente afectados: puede fomentar la autocensura generalizada", advirtió. En Colombia no existen mecanismos específicos para contener este tipo de litigios abusivos, lo que agrava el problema en un contexto de amenazas, violencia territorial e impunidad.
Expectativas frente a un posible gobierno de Iván Cepeda
Romeu también se refirió al otro candidato presidencial, Iván Cepeda, y señaló que la expectativa de RSF es que consolide los avances institucionales en libertad de prensa. "Sabemos que Cepeda ha sido crítico de los grandes conglomerados mediáticos, pero una cosa es cuestionar la concentración y otra alimentar dinámicas de confrontación que debiliten la confianza en el periodismo", afirmó.
El director de RSF espera que el próximo gobierno contribuya a superar las tensiones entre la administración Petro y sectores de los medios, y que fortalezca la protección de periodistas, combata la impunidad y amplíe el acceso a la información.
Evaluación del gobierno de Gustavo Petro
Romeu destacó que Colombia pasó del puesto 145 al 102 en la Clasificación Mundial de Libertad de Prensa de RSF durante el mandato de Gustavo Petro, lo que refleja una mejora. Sin embargo, advirtió que "esa mejoría no debe ocultar una realidad que sigue siendo frágil". Ocho periodistas fueron asesinados durante el gobierno de Petro, y persistieron tensiones entre el presidente y la prensa.
"Varias iniciativas públicas fueron impulsadas, pero muchas no han sido adoptadas formalmente o siguen sin implementación efectiva", señaló.
RSF y su papel internacional
Romeu afirmó que RSF seguirá documentando y alertando sobre la situación colombiana en foros internacionales si las condiciones para el periodismo se deterioran. "RSF no toma posición electoral ni actúa como oposición política, pero vemos con preocupación la tendencia regional de hostilidad hacia la prensa", indicó.
El director mencionó que prácticas similares de acoso judicial se han observado en gobiernos como los de Nayib Bukele en El Salvador, Javier Milei en Argentina y Donald Trump en Estados Unidos. "La retórica de Trump ha tenido un efecto internacional evidente, contribuyendo a legitimar narrativas contra la prensa en otros países", concluyó.
Países con mayor restricción a la prensa en América Latina
Romeu identificó a Nicaragua, Cuba y Venezuela como los países más represivos para el periodismo en la región. También mencionó a El Salvador, México, Haití, Ecuador y Perú como países donde la situación es preocupante debido a la persecución, los asesinatos, la impunidad o el acoso judicial.



