En una reciente entrevista con Mañanas Blu, el representante a la Cámara por el Pacto Histórico, Agmeth Escaf, reafirmó su decisión de no retractarse de las declaraciones que llevaron a su suspensión por parte de la Procuraduría General de la Nación. El congresista había calificado al candidato presidencial Abelardo De La Espriella como la "perra de Estados Unidos", una expresión que el ente de control consideró una violación al deber de tratar con respeto a los demás actores políticos.
Una postura inamovible frente a la sanción
Pese a la orden de suspensión e investigación disciplinaria, Escaf fue enfático al ser consultado sobre si se arrepentía de sus palabras. "No me retracto en lo absoluto; que sean los organismos de control y la justicia quienes definan esta situación", afirmó. Al preguntársele directamente si cambiaría una coma de su afirmación sobre De La Espriella, respondió con un contundente: "Sí, sí... es decir, usted no le cambia una coma ni se arrepiente".
El legislador considera que la medida en su contra es desproporcionada y advirtió que, bajo ese mismo criterio, gran parte del legislativo debería ser sancionado. "Considero que de manera injusta, porque como bien lo están diciendo ustedes, más de medio congreso estaríamos suspendidos con cada insulto o con cada palabra que se emite diariamente en política", señaló.
Denuncias de persecución y uso de la justicia
Escaf no solo defendió sus ataques verbales, sino que contraatacó asegurando que De La Espriella utiliza los mecanismos legales para intimidar a sus opositores. Según el representante, este episodio es una "muestra del talante del candidato Abelardo De La Espriella de cómo utiliza la justicia y todos los medios legales para aterrorizar a la gente y arrinconarla". Asimismo, el congresista cuestionó la imparcialidad de los organismos de control en la actual coyuntura electoral. "Definitivamente algo extraño está ocurriendo; se está notando demasiado hacia dónde está la inclinación", sugirió, refiriéndose a lo que percibe como un uso excesivo del poder sancionatorio en plena campaña.
Mencionó además el caso de Gloria Arizabaleta, quien también fue suspendida recientemente, lo que para él refuerza la idea de una tendencia preocupante contra ciertos sectores políticos. Aunque Escaf reiteró que acata las decisiones de los entes de control por respeto a la institucionalidad, dejó claro que su equipo jurídico ya prepara la defensa para debatir lo que considera una extralimitación. "Acato, por supuesto, las decisiones de los entes de control... pero también seguiremos el debido proceso como corresponde para defendernos", explicó.



