El columnista Óscar Alarcón ha expresado su profundo pesar por el fallecimiento de Germán Vargas Lleras, a quien describe como una figura política de gran talla cuya ausencia se siente en la construcción de la nación que los colombianos merecen. En su artículo, Alarcón recuerda que Vargas Lleras fue un segundo de a bordo del expresidente Juan Manuel Santos, y aunque tuvo la trayectoria y preparación necesarias para alcanzar la Presidencia, la democracia le negó ese logro. Cita a Winston Churchill al señalar que la democracia es la peor forma de gobierno, excepto todas las demás.
Trayectoria política de Germán Vargas Lleras
Desde muy joven, Vargas Lleras hizo política al lado de Luis Carlos Galán, y estuvo presente en Soacha el día de su asesinato. Intentó llegar a la Presidencia en dos ocasiones: en 2010 quedó en tercer lugar en la primera vuelta, y en 2014 fue fórmula vicepresidencial de Juan Manuel Santos. Aunque perdieron la primera vuelta ante Óscar Iván Zuluaga, ganaron en la segunda, y Vargas Lleras asumió como vicepresidente y ministro de Vivienda, Ciudad y Territorio. En ese cargo, gestionó inversiones por cerca de 60 billones de pesos en programas de infraestructura, convirtiéndose en el vicepresidente con mayor poder y presupuesto en la historia del país.
Retiro y legado
En 2017, Vargas Lleras se retiró del gobierno para no inhabilitarse y aspirar nuevamente a la Presidencia, pero Iván Duque ganó las elecciones. A pesar de no alcanzar la primera magistratura, una gran parte del país nunca lo olvidó. Sin embargo, una enfermedad lo obligó a declinar sus aspiraciones, para desgracia de la patria. Se limitó a escribir columnas dominicales en El Tiempo, medio que siempre esperó su regreso. Alarcón concluye que su fallecimiento es una gran pérdida, y que personas de su talla hacen falta para crear la nación que merecemos. Despide a Vargas Lleras con la esperanza de que desde el más allá vea a Colombia convertida en el país que soñó.



