En medio del debate sobre el impacto de la llamada 'ley mordaza' en las encuestas electorales, Andrei Roman, CEO de Atlas Intel, sostiene que no es necesaria la intervención de una comisión o consejo electoral para regular la actividad. En entrevista con María Isabel Rueda, Roman analiza los desafíos que enfrenta el sector en Colombia, donde apenas cinco empresas compiten y una ya anunció su retiro.
La ley y sus consecuencias
Roman afirma que la Ley 2494 de 2025, aunque bien intencionada, ha generado rigideces y ambigüedades que dificultan la labor de las encuestadoras. "La ley le deja a la comisión técnica un espacio muy amplio de actuación, y por eso ella asumió un papel que quizás los legisladores no tenían inicialmente planeado", señala. Además, considera que algunos puntos podrían ser inconstitucionales, como la restricción sobre la publicación de encuestas en ciertos plazos, lo que califica como censura.
Metodología bajo escrutinio
El CEO de Atlas Intel defiende su metodología frente a las críticas de la comisión técnica del Consejo Nacional Electoral, que ha cuestionado el carácter probabilístico de sus encuestas. "Si nuestras encuestas no fueran robustas, no tendríamos la trayectoria que hemos construido", afirma. Roman explica que su empresa busca establecer probabilidades de inclusión y ajustar las muestras, algo que la comisión parece no reconocer. "Ninguna encuesta en Europa o EE. UU. sería considerada probabilística bajo esa lógica", agrega.
Autorregulación vs. intervención
Roman aboga por que el prestigio y la precisión de las encuestadoras se decidan en el libre mercado. "Si las empresas no logran buenos resultados, deberían ser penalizadas por la opinión pública y sus contratantes. No veo necesaria la intervención de una comisión o consejo electoral", sostiene. Esta postura contrasta con la regulación actual, que ha llevado a investigaciones contra varias firmas, incluyendo Atlas Intel.
Predicciones y credibilidad
Consultado sobre el tracking de Atlas Intel, que muestra a Iván Cepeda en segunda vuelta con Abelardo de la Espriella como posible contendiente, Roman reconoce que un error afectaría su credibilidad, pero se muestra seguro: "Eso no va a pasar". La entrevista aborda también el papel de la tecnología y los métodos digitales frente a las encuestas presenciales, defendiendo la validez de ambos enfoques.



