El Congreso admite a trámite la propuesta del PSOE para sancionar la violencia parlamentaria
Madrid, 11 jun (EFE).- El Congreso de los Diputados ha admitido a trámite este jueves una propuesta del Partido Socialista (PSOE) para endurecer las sanciones contra aquellos diputados que ejerzan violencia o intimidación en la Cámara Baja, así como para elevar las multas económicas por estos comportamientos. La iniciativa, que plantea una reforma del reglamento de la Cámara, comienza ahora su tramitación parlamentaria y ha sido aprobada gracias a los votos de los socialistas y sus socios parlamentarios, incluido Junts. En contra han votado el Partido Popular (PP), Vox y Unión del Pueblo Navarro (UPN).
Detalles de la propuesta de reforma del reglamento
El texto presentado por el PSOE contempla la suspensión temporal en la condición de diputado para aquellos parlamentarios que ejerzan en el Congreso "violencia o intimidación grave" contra la Presidencia o la Mesa de la Cámara, así como hacia el personal de la misma. Asimismo, se proponen sanciones económicas de hasta 1.000 euros para los diputados que sean expulsados del pleno y de hasta 2.000 euros para aquellos expulsados que no acaten la decisión de la presidencia de la Cámara.
En el debate previo a la votación, la diputada socialista Rafaela Romero explicó que la iniciativa busca dotar al Congreso de instrumentos "proporcionados, garantistas y eficaces" y corregir las "lagunas" del reglamento actual para responder a conductas que "alteran gravemente la convivencia parlamentaria y dificultan el normal desarrollo de esta institución". Romero recordó que el PSOE decidió presentar esta propuesta después del incidente protagonizado por el diputado de Vox José María Sánchez, quien se encaró con el vicepresidente de la Cámara, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, y subrayó que una democracia no puede permanecer "impasible" ante estos comportamientos.
Apoyos y críticas de los grupos parlamentarios
El diputado del Bloque Nacionalista Galego (BNG), Néstor Rego, manifestó su apoyo a la medida pero expresó sus dudas sobre si esta modificación del reglamento es la "vía adecuada" para luchar contra la derecha y la ultraderecha. Señaló que para combatir los discursos de odio hay que "desmontarlos" y advirtió que el "endurecimiento" del reglamento podría ser utilizado por PP y Vox si llegan al Gobierno contra quienes "opinan de forma diferente".
Una duda similar compartió la diputada de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) Pilar Valluguera, quien consideró que la propuesta no está "bien enfocada" porque, en su opinión, cuando se imponen sanciones o se establecen códigos más estrictos, se acaba aplicando "a las minorías disidentes".
Por su parte, el diputado de Junts Josep María Cervera precisó que durante la tramitación deberá mejorarse con criterios objetivos para ser más "garantista" y advirtió de que, si no se ajusta adecuadamente, "puede ser utilizada para limitar la libertad de expresión".
Para Mikel Legarda, del Partido Nacionalista Vasco (PNV), el reglamento actual es "insuficiente" para unos comportamientos "desconocidos hasta la fecha", que "deben tener respuesta" y que, unidos al "deterioro de las formas", erosionan la confianza de la ciudadanía en la Cámara y en la política.
Posiciones de Sumar y Vox
Francisco Serrano, de Sumar, subrayó que el Congreso no es "una taberna, ni un plató de televisión" y adelantó que desde su grupo seguirán tomando todas las medidas "democráticas y necesarias en defensa de la soberanía popular".
El parlamentario de Vox José María Sánchez dedicó su intervención a explicar lo sucedido el 14 de abril, un episodio "menor", según dijo, en el que aseguró que ni "amedrantó" ni ejerció "ninguna violencia" sobre el vicepresidente de la Cámara ni sobre la letrada a la que se dirigió. Insistió en que subió al estrado para denunciar que seguía siendo "insultado gravemente" por un diputado de ERC e instar a que se le llamara al orden. "El mundo al revés, el ofensor no sancionado, protegido por la autoridad, y el ofendido sancionado", resumió sobre lo ocurrido, antes de denunciar la "pulsión totalitaria" con la que el PSOE y "sus acompañantes" quieren "avasallar" a su formación y al PP.
Críticas del Partido Popular
La diputada popular Marta González Vázquez cargó contra la actual presidencia de la Cámara, cuya función moderadora y disuasoria, según afirmó, "ha perdido su efectividad". Sostuvo que ninguna reforma ni procedimiento sancionador podrá sustituir "la responsabilidad que el reglamento atribuye a quien debe aplicarlo".



