Uno de los episodios más recordados y polémicos en la carrera política de Germán Vargas Lleras fue el llamado “coscorrón” que le propinó a uno de sus escoltas durante un acto público en 2017. Nueve años después, su exjefa de prensa, Ángela Calderón, reveló en entrevista con Recap Blu que “Colombia nunca le perdonó” ese momento, aunque aseguró que hubo circunstancias que pocos conocieron.
Calderón explicó que el incidente ocurrió durante un evento público bajo un fuerte aguacero y con estrictas restricciones de seguridad alrededor del entonces vicepresidente. Según su relato, Vargas Lleras se molestó porque los escoltas impedían que una mujer se acercara a saludarlo. “Él les decía: ‘¿Pero ustedes por qué no me dejan que las personas se acerquen y me saluden?’”, recordó. En ese instante, quedó captado en video cómo le dio un golpe en la cabeza a su escolta, lo que generó una gran controversia.
La exasesora insistió en que ese episodio afectó gravemente la imagen pública del dirigente político. De hecho, manifestó que esto pudo haberle costado la oportunidad de ocupar la Casa de Nariño, pues en ese momento era vicepresidente de Juan Manuel Santos. “Le castigaron el haber sido recio con él y haberle pegado como el coscorrón. A él lo tildaban de malgeniado, pero no lo era; era un tipo disciplinado, con mucho carácter y convicción”, agregó Calderón.
Calderón también destacó la relación cercana que Vargas Lleras mantenía con su esquema de protección. Incluso mencionó que hace pocos meses lo vio afectado emocionalmente durante el funeral de uno de sus escoltas más cercanos, fallecido en un accidente de tránsito. “Él lloraba y decía: ‘Terrible que se me esté yendo la gente cercana’”, relató.
Pese a las controversias, Ángela Calderón aseguró que Germán Vargas Lleras deja un legado importante en infraestructura, vivienda y desarrollo para Colombia. “Muere un presidente que nunca tuvimos”, concluyó.



