Colombia se prepara para la elección presidencial más trascendental de su historia, donde los ciudadanos deberán elegir entre el modelo socialista del Pacto Histórico o regresar al camino democrático tradicional. El gobierno actual ha evidenciado cómo se maneja un país bajo el esquema de la llamada 'democracia siglo XXI', erosionando la confianza del sector privado mediante chantajes políticos. Por ejemplo, el presidente amenazó con incrementar el salario mínimo si el Banco de la República subía las tasas de interés, sorprendiendo al sector productivo nacional que no estaba preparado para ese aumento.
Ataques a las instituciones
El gobierno, en su afán de concentrar el poder, ha atacado al Congreso y a las Altas Cortes cuando no aceptan sus propuestas, descalificando a parlamentarios y magistrados de manera desmedida. El candidato Cepeda ha afirmado que, de ser elegido, eliminaría el Consejo de Estado, el ente encargado de vigilar las actuaciones de los funcionarios públicos para que no violen la Constitución o las leyes.
Politización y corrupción
La politización de las instituciones técnicas del Estado ha llevado a nombramientos basados en ideologías en lugar de criterios administrativos, como el intento de nombrar a un superintendente de Salud altamente cuestionado por corrupción. El exceso de gastos ha generado un endeudamiento desafortunado, con las tasas de interés más altas pagadas por el Estado, solo para mantener gastos burocráticos como el Ministerio de la Igualdad, que no ha servido para nada.
Proceso de paz total y narcodemocracia
El famoso proceso de paz total ha fortalecido a los grupos delincuenciales, convirtiendo a Colombia en una narcodemocracia similar a la existente antes de 2010. Las mentiras y estupideces que se escuchan a diario producen vergüenza ajena, mientras la corrupción impera en muchas instituciones.
Llamado a la acción democrática
La solución democrática es salir a votar masivamente y ejercer una vigilancia absoluta de las actas electorales, como lo hizo Venezuela. Existe la sensación de que el aparato estatal utilizará todos los mecanismos para lograr su objetivo, erosionando las bases de la libertad y la prosperidad económica. ¿Mereceremos más de lo mismo?



