Miguel Uribe Londoño, candidato presidencial del Partido Demócrata Colombiano, aspira a llegar a la Casa de Nariño como una tercera alternativa de la derecha, enfrentándose a Paloma Valencia, la candidata del Centro Democrático, partido del que fue expulsado. Su principal objetivo es llevar las banderas de su hijo, el asesinado senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, con un enfoque en seguridad y crecimiento económico.
Ejes del plan de gobierno
El plan de gobierno de Uribe Londoño se estructura en varios ejes fundamentales: seguridad para las familias, economía social para la igualdad de oportunidades, empleo y productividad para mejorar la calidad de vida, y salud para la vida.
Seguridad con tecnología
En seguridad, propone una modernización tecnológica masiva de la Fuerza Pública, con la instalación de 260.000 cámaras y la consolidación de plataformas de analítica predictiva. Se compromete a no dar treguas informales a las estructuras criminales, con metas de reducir en un 25 % la tasa nacional de homicidios y en un 40 % los casos de extorsión. Frente a las economías ilegales, especialmente el narcotráfico, plantea erradicación efectiva combinada con sustitución productiva, buscando disminuir en un 30 % las hectáreas de cultivos ilícitos.
Economía social: vivienda y educación
El eje de economía social se concentra en vivienda y educación. Destaca el programa “Mi Hogar Seguro”, que busca construir un millón de viviendas mediante subsidios y garantías estatales a través del Fondo Nacional de Garantías (FNG), además de créditos para titulación de predios rurales. En educación, planea otorgar 10.000 becas anuales de excelencia y formar a 500.000 jóvenes en inteligencia artificial y programación con el programa QUÁNTUM. También busca llevar conectividad a más del 90 % de las sedes educativas y establecer la enseñanza obligatoria del inglés desde preescolar.
Empleo y productividad
Para empleo y productividad, propone un marco macroeconómico que permita un crecimiento anual cercano al 4 %. Para fomentar la formalización laboral, establece una reducción gradual de cargas no salariales para nuevas contrataciones en micro y pequeñas empresas. También reorientará el sistema tributario para dar beneficios condicionados a la creación y permanencia de empleo formal. Contra el crédito informal o “gota a gota”, plantea usar al Grupo Bicentenario para ampliar el respaldo crediticio del Estado.
Salud para la vida
En salud, aborda la crisis del sector con saneamiento financiero. Propone determinar la Unidad de Pago por Capitación (UPC) mediante un esquema técnico e independiente que corrija el desfase entre ingresos y costos. La meta es mantener la cobertura efectiva de afiliación por encima del 99 %. También implementará una política nacional de abastecimiento estratégico para reducir el gasto de bolsillo en medicamentos al 25 %, y un plan de infraestructura para expandir camas de cuidados críticos y neonatales, con incentivos laborales para retener personal médico en zonas rurales.



