El analista político Hernando Gómez Buendía, autor del libro Colombia después de Petro, ofreció una entrevista en la que examina el momento político actual del país y expresa su temor por un escenario más polarizado a futuro. Con una mirada aguda y original, Gómez Buendía analiza las características esenciales del Gobierno de Gustavo Petro, sus aciertos como político y sus desaciertos como presidente, así como las complejidades de la coyuntura electoral.
Los tres candidatos punteros: expresiones de una sociedad dividida
Gómez Buendía señala que los tres candidatos principales —Iván Cepeda, Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella— eran impensables hace unos meses. “Son, en cierto sentido, tres aparecidos. No vienen de una carrera política larga, sino que representan emociones profundas del país”, afirma. En Cepeda se oye la voz de la universidad pública y los cabildos indígenas; en Valencia, el miedo al castrochavismo; y en De la Espriella, la demanda de una reacción dura frente al desorden.
El país está dividido entre dos sentimientos: la rabia contra la injusticia acumulada y el miedo al desorden. “Cepeda expresa la esperanza de quienes sienten que no tienen nada que perder. Valencia y De la Espriella representan el susto de la gente que teme al desorden, al ataque a la inversión privada y a Venezuela”, explica.
El legado de Petro: unificación de la izquierda y resistencia institucional
Gómez Buendía destaca que Petro logró unificar la izquierda y dar visibilidad al “país de los nadies”. “Francia Márquez, más allá de cómo haya terminado su vicepresidencia, tuvo un significado enorme. Lo mismo ocurrió con indígenas, negros y esa otra Colombia que se asomó al poder”, comenta. Sin embargo, advierte que, aunque Petro presionó la separación de poderes y llevó al límite el gasto público, las instituciones colombianas resistieron.
“Si dependiera solo de Petro, Colombia se habría parecido mucho más a Venezuela. Pero no lo dejaron. Las cortes, el Consejo de Estado, el Banco de la República y el Congreso siguieron siendo contrapesos”, asegura. No obstante, reconoce que el Gobierno causó daños en seguridad, salud, energía y confianza inversionista.
El riesgo de una Asamblea Constituyente
El analista considera que Petro seguirá insistiendo en una Constituyente, lo cual califica como “altamente peligroso”. “Él no cree en la democracia representativa, sino en la democracia directa. El problema es que, cuando un líder dice que va a recurrir al pueblo, ¿quién es el pueblo? En la práctica, para Petro, el pueblo termina siendo Petro”, critica. No obstante, opina que una Constituyente no tiene posibilidades de prosperar con la institucionalidad actual.
Perspectivas electorales: ¿Cepeda o De la Espriella?
Gómez Buendía cree que la posibilidad de que Cepeda gane en primera vuelta es baja, ya que Colombia es conservadora. “Si hay segunda vuelta entre Cepeda y De la Espriella, es más probable que gane Abelardo. El presidente más probable es Abelardo de la Espriella”, afirma. Sin embargo, lamenta que ninguno de los candidatos tenga soluciones claras para los problemas fundamentales del país.
Falta de propuestas productivas
Según el analista, Cepeda no tiene una propuesta productiva ni claridad sobre el manejo económico. “Lo único que puede ofrecer es más gasto público, y las finanzas públicas de Colombia ya no aguantan más”, advierte. Tampoco ve soluciones en los otros candidatos. “Las ideologías muchas veces nublan la mirada: hacen creer que se entiende la realidad, cuando en verdad se la está entendiendo mal”, sostiene.
Los problemas estructurales de Colombia
Gómez Buendía identifica dos grandes problemas: la pérdida de control territorial por parte del Estado y la falta de oportunidades dignas de empleo. “El problema del control territorial hoy se llama narcotráfico. No estamos ante una violencia política como la de las Farc, sino ante empresas criminales con las que no hay nada que dialogar”, explica. Además, señala que Colombia no ha resuelto qué va a producir en el siglo XXI.
Una izquierda organizada para quedarse
A pesar de los posibles resultados electorales, Gómez Buendía afirma que Petro dejó una izquierda organizada e institucionalizada. “Aunque pierda las elecciones, la izquierda llegó para quedarse. Tiene base social, representación y un candidato competitivo. Eso es nuevo en Colombia”, concluye.
Realismo frente al futuro
El analista se muestra realista sobre la sostenibilidad de las instituciones. “Mientras el Congreso no se cierre, Colombia conserva un dique importante. Me preocupa que una crisis fiscal grave o un intento represivo exagerado aumenten la confrontación. Pero Colombia tiene una separación de poderes fuerte: las cortes, el Consejo de Estado, el Consejo Nacional Electoral y el Banco de la República se mantienen. Eso es muy valioso”, finaliza.



