Una vez finalizadas las asambleas ordinarias y elegidos los consejos de administración, estos nombran un presidente que, por falta de claridad respecto al cargo, termina tergiversando sus funciones y alcances. Por eso, en este artículo vamos a hacer algunas precisiones para el correcto ejercicio del cargo.
Precisiones sobre el cargo de presidente del consejo de administración
El presidente del consejo de administración tiene funciones específicas que deben ser claramente entendidas para evitar problemas legales y de gestión en la copropiedad. A continuación, se detallan los puntos clave:
- Su nombramiento no está supeditado a todo el periodo. Algunos consejos de administración deciden rotar la presidencia para dar mayor participación a sus integrantes.
- Sus funciones pueden extenderse si el reglamento de propiedad así lo establece o el consejo de administración delega.
- Las únicas funciones que tiene por concepto legal son firmar el contrato de la administración de la copropiedad y presidir las reuniones del consejo.
- Debe firmar las actas del consejo de administración y verificar que se esté llevando este libro por parte del administrador de la copropiedad.
- Sus funciones están supeditadas a las reuniones de consejo. Una vez termina la reunión, sus funciones terminan. Él es el presidente de un ente corporativo y, una vez se disuelve, pierde dicha calidad.
- Es nombrado por el consejo de administración y nunca por la asamblea general de copropietarios.
- Su función principal es coordinar el control de la persona jurídica, exigiendo al administrador los informes necesarios para presentar en las reuniones de consejo.
- Está totalmente prohibido que ejerza actividades de coadministración. Este comportamiento solo conlleva a tener responsabilidades por excederse en sus funciones y arriesgarse a que el administrador, a futuro, pueda reclamar un contrato realidad laboral.
- Exigir que el quorum deliberatorio y decisorio en las reuniones se cumpla. Es decir, que siempre sea más de la mitad de los que fueron nombrados en la respectiva asamblea.
- Citar a las reuniones del consejo de administración, cuando el administrador no lo ha hecho.
Importancia del conocimiento técnico
Como decíamos en columnas anteriores, uno de los problemas más grandes y que ocasionan muchas veces daños a la persona jurídica de la propiedad horizontal es la falta de conocimiento por parte de los miembros del consejo de administración de los reglamentos y la legislación en propiedad horizontal, llevando muchas veces a que estos cargos se ejerzan más por impulso social que por conocimiento. Cuando no tenemos la voluntad de aprender y de conocer, llevamos muchas veces a que la persona jurídica pierda dinero o que los inmuebles se desvaloricen. Recordemos que la función de los consejos de administración es auditar y no coadministrar, y el presidente del consejo debe ser el líder que lleve a entender a todos sus integrantes la importancia de este cargo, las obligaciones que conlleva y la importancia de tener cada día más conocimiento técnico para su ejercicio.



