Las próximas elecciones presidenciales no serán solo para cambiar de presidente; el gran reto radica en definir qué modelo de gobierno queremos implementar los colombianos. La gran polarización radica en determinar si queremos continuar con el modelo fracasado de Petro o si le apostamos a intentar la implementación de uno que por lo menos intente reconstruir los estragos a que el actual presidente nos ha llevado.
El caos social y la salud como ejemplo
El querer cambiar los modelos sociales, todos a la vez y por sobre todo a la luz de un modelo ideológico diferente, condujo al caos que el país vive en este momento y del cual la salud es el ejemplo más representativo, pues es el que mayor perjuicio ha causado a todos los ciudadanos. Si bien debíamos replantear el sistema, no era con la destrucción total la forma de hacerlo.
Paz total: un respiro para los grupos armados
El próximo gobierno tiene la inmensa tarea de lograr que el país vuelva a tener un orden social manejable, diferente al de la paz total que al final terminó siendo un respiro para los grupos al margen de la ley. Estos han podido fortalecer sus actividades e ir tomándose, descaradamente, buena parte del país con la complicidad de un ejecutivo que en lugar de combatirlos los ha fortalecido hasta el extremo de proteger a esos criminales utilizando la figura de convertirlos en gestores de paz, lo cual les garantiza un accionar impune mientras continúan ejecutando sus actos criminales para la desgracia de la gente de bien.
Políticas energéticas: el error de Ecopetrol
La implementación de las políticas energéticas fue otro gran error del ejecutivo actual que, en contravía de las necesidades del mundo moderno, llevaron a Ecopetrol, la más grande y rentable empresa del país, a la condición económica actual que necesariamente deberá ser replanteada para que vuelva a la prosperidad que antes tenía.
La figura del ejecutivo y las Altas Cortes
La figura del ejecutivo deberá también intervenirse, pues es claro que la guerra interna que allí impera la ha llevado a un desprestigio tal que muchos de nosotros entendemos que se han roto las relaciones de complicidad y como suele suceder siempre, es mucho lo que ha salido a la luz y que han venido tapando y tapando hasta convertir la institución en una verdadera colcha de retazos. Los colombianos, todos, debemos entender que el próximo gobierno está obligado a fortalecer el ejercicio de las Altas Cortes que son las únicas que han tenido el coraje de frenar el actuar desbordado del ejecutivo. Y no hablemos de la corrupción, y podíamos seguir señalando por qué hay que salir a votar para evitar que continuemos con ese despelote de gobierno que se nos pretende imponer.



