Una fractura sacude a la derecha colombiana tras las recientes declaraciones del expresidente Álvaro Uribe Vélez, quien desautorizó y se desligó formalmente de su colectividad de las aspiraciones del abogado Abelardo de la Espriella. Al respaldar nuevamente a la senadora Paloma Valencia como la única voz autorizada de sus ideologías políticas, el jefe del Centro Democrático cerró el paso a liderazgos externos.
El portazo estatutario que expone las grietas internas
Lejos de matizar el conflicto, el exmandatario ventiló los detalles del portazo que el partido le dio al jurista, revelando las costuras de una aproximación fallida que terminó en mutuos reproches. Uribe fue categórico al explicar las razones del veto político y la posterior reacción de De la Espriella ante la negativa de la colectividad.
“El doctor Abelardo de la Espriella llegó seis meses después de haber empezado el proceso de precandidatos en el partido. Pidió entrar, estatutariamente ya no se podía. Semanas después dijo que nunca había querido ser parte del Centro Democrático”, afirmó textualmente el exjefe de Estado.
Esta declaración no solo busca restar peso político al abogado, sino que lo retrata ante la opinión pública como un actor que intentó acomodarse tarde a las reglas del juego y que, al no recibir un trato preferencial, reaccionó con desdén hacia la colectividad.
La apuesta de Paloma Valencia frente al desafío mediático
La estrategia de control de Uribe apunta a blindar al partido frente a personalismos que amenacen su hegemonía tradicional. Al enfocar el respaldo de manera exclusiva, el líder político busca unificar las bases en torno a la disciplina interna, aunque la dureza de esta medida signifique profundizar las distancias con otros sectores de la derecha.
Uribe reiteró de manera contundente la legitimidad de la actual senadora en el proceso interno: “Paloma Valencia es la única candidata que representa las tesis que hemos defendido y al Centro Democrático. Paloma ganó limpiamente el proceso del Centro Democrático y siempre ha sido consistente en la defensa de nuestras tesis, las tesis que hemos aplicado en el gobierno, las tesis que hemos defendido en la oposición: un país seguro con libertades democráticas, con una vigorosa empresa privada que crea oportunidades, con una cohesión social que se profundice, un país con un Estado transparente”.
Un panorama de división para la oposición
El mensaje del expresidente concluyó señalando de forma tajante que “Paloma ha sido transparente y firme en todas las horas”. Este choque abre una posible brecha compleja para la oposición en Colombia. Días antes, De la Espriella ya había llevado el distanciamiento al escenario público con declaraciones cruzadas que dejaron en evidencia la desconexión entre ambos. El 12 de mayo, durante el espacio ‘Los candidatos en Sala de Prensa’ de Noticias Caracol, minimizó cualquier roce o injerencia política de la senadora y aseguró con total confianza: “Paloma va a terminar aquí, apoyándome”. Sin embargo, la respuesta de la congresista desautorizó por completo esa afirmación y, ahora, con este portazo del jefe del uribismo, esa posibilidad parece cada vez más lejana.



