Álvaro Uribe responsabilizó al presidente Gustavo Petro, al senador Iván Cepeda y al representante electo Hernán Muriel por el altercado ocurrido en las cercanías de su casa en Rionegro, Antioquia. Durante una entrevista con Blu Radio, el exmandatario aseguró que la protesta no fue pacífica, sino un acto intimidatorio contra su familia y las personas presentes en el lugar.
Detalles del incidente
Uribe relató que regresó a su vivienda tras recibir información sobre la presencia de varias personas en el puente contiguo a la entrada principal. Según su versión, los manifestantes llegaron en tres buses y algunos portaban armas blancas. “Ese grafiti al parecer lo iban a pintar con puñaletas. Ahí estaban personas armadas. En los videos se ve claramente uno que tiene una puñaleta”, afirmó.
El exmandatario también mencionó que uno de sus acompañantes sufrió una herida superficial al ser perseguido por los manifestantes.
Señalamientos directos
Uribe responsabilizó directamente al presidente Petro y al candidato presidencial Cepeda por el clima de confrontación política en el país. “Petro y Cepeda quieren es incendiar el país estando ellos en el gobierno o por fuera del gobierno. Y esto necesita una fortaleza cívica tremenda para enfrentarlos”, sostuvo.
Asimismo, aseguró que Muriel coordinó las acciones del grupo y que, durante un intento de diálogo, recibió una llamada de Cepeda, tras la cual se rompió la comunicación. “Cuando terminan esa llamada con Iván Cepeda, ya no sigue el diálogo”, aseveró.
La frase que generó controversia
Uribe explicó su frase “Primero me tienen que matar”, dicha durante el enfrentamiento. Indicó que reaccionó así por la preocupación de que su esposa, Lina Moreno, estuviera sola en la vivienda mientras el grupo permanecía en las inmediaciones. El exmandatario recordó el asesinato de su padre a manos de las Farc y afirmó: “Mi padre se hizo matar defendiendo a dos hermanos míos. La familia no me la tocan”.
Contexto del mural
El lugar donde se pretendía realizar el mural corresponde a un puente en construcción en la entrada principal de la residencia familiar en Rionegro. Uribe insistió en que se trató de una acción intimidatoria y no de una protesta legítima.



