La aparición del excontratista Emilio Tapia en el Festival Vallenato desató una nueva controversia nacional. Las imágenes del empresario en eventos sociales en Valledupar generaron críticas en redes sociales y reabrieron el debate sobre la sanción social hacia personas condenadas por corrupción.
En entrevista con Néstor Morales en Mañanas Blu, Tapia defendió su derecho a reconstruir su vida personal y aseguró que actualmente vive de actividades privadas relacionadas con el desarrollo inmobiliario. Afirmó que su patrimonio no proviene de recursos públicos o actos ilícitos.
“Yo tengo una vida tranquila, gracias a Dios, y tengo que seguir trabajando, y lo hago desde el sector privado”, dijo el excontratista. Tapia insistió en que se encuentra en un proceso de resocialización y que ya cumplió las sanciones judiciales impuestas en su contra.
Uno de los momentos más tensos de la entrevista se produjo cuando el equipo periodístico cuestionó el origen de su fortuna. Tapia rechazó categóricamente que provenga de corrupción y aseguró que los procesos judiciales le generaron pérdidas económicas. “Afortunadamente yo desarrollo negocios en el sector privado, y eso es lo que me ha podido sostener”, explicó.
Respecto al caso Centros Poblados, defendió que no existió apropiación indebida de recursos y que la Contraloría lo exoneró de responsabilidad fiscal. “Yo no me robé 70 mil millones de pesos”, afirmó. Confirmó que ha pagado cerca de diez años de cárcel y que actualmente está en libertad condicional.
También negó estar buscando nuevos contratos públicos, tras la denuncia de la ministra de Transporte sobre supuestos intentos de participación de empresas relacionadas con él. “Tomé la decisión de vida de no tener un solo negocio público con el Estado”, aseguró.



