Respuesta tardía de líderes socialistas ante la tragedia en Venezuela
Un análisis de la respuesta de líderes socialistas a la reciente tragedia en Venezuela revela demoras significativas en sus muestras de solidaridad. Gustavo Petro, presidente de Colombia, tardó 22 horas en expresar su apoyo a los venezolanos, casi un día completo. Su mensaje, además de ofrecer ayuda, estaba dirigido a Donald Trump para que levantara las sanciones contra Venezuela. En contraste, Trump ofreció asistencia la misma noche de la tragedia, y la ayuda estadounidense llegó en dos días.
Abelardo de la Espriella también reaccionó rápidamente, expresando su solidaridad con el pueblo venezolano en pocas horas. Sin embargo, Iván Cepeda, conocido por su defensa de los derechos humanos, permaneció en silencio varios días después del desastre.
Antecedentes de politización de la ayuda humanitaria
La historia muestra que el socialismo del siglo XXI a menudo antepone consideraciones políticas a la ayuda humanitaria. En 1999, durante la tragedia de Vargas, lluvias torrenciales causaron deslizamientos que dejaron entre 10.000 y 30.000 víctimas. El gobierno de Hugo Chávez inicialmente aceptó ayuda de Estados Unidos, incluyendo helicópteros, aviones y 120 militares con suministros. Sin embargo, luego rechazó dos buques con 450 ingenieros militares y maquinaria pesada, alegando que era una cuestión de soberanía. Se sospecha que la influencia de Cuba influyó en esa decisión.
Además, la celebración de un referéndum constitucional justo antes de la tragedia pudo haber retrasado el plan de evacuación, ya que la policía estaba concentrada en los centros de votación. La reconstrucción posterior estuvo marcada por la corrupción, con falta de transparencia en el manejo de fondos extranjeros. El canciller de entonces reconoció la existencia de corrupción sistémica, pero afirmó que la ética sería central en la sociedad, aunque señaló que la corrupción es más perversa en democracia por la complicidad de muchos.
Corrupción en la reconstrucción y en la UNGRD
La reconstrucción en Vargas se caracterizó por malos manejos. La Misión Vivienda construyó edificios en zonas de riesgo, y la mancha urbana se reconstruyó en los mismos lugares afectados en 1999. Se crearon la Autoridad Única de Venezuela (AUV) y CORPOVARGAS, cuyos directivos eran nombrados por el Ejecutivo chavista. El general Alejandro Volta Tufano, responsable inicial, fue acusado de poca transparencia, obras incompletas y posible enriquecimiento personal. En 2005, un ministro de Chávez denunció obras mal hechas y falsificación de datos sobre precipitaciones.
Recientemente, Colombia desplegó más de 60 rescatistas para apoyar la emergencia en Venezuela, coordinados por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). Sin embargo, a principios de 2024, la UNGRD fue escenario de un gran escándalo de corrupción. Se malversaron 14 millones de dólares en la compra de 40 camiones cisterna. Según confesiones de Olmedo López y Sneyder Pinilla, exdirector y exsubdirector, los fondos se usaron para financiar campañas políticas, sobornar congresistas y atender falsas emergencias. Tanto López como Pinilla y Víctor Meza tenían investigaciones previas por irregularidades. Se cuestiona quién los puso en la UNGRD, ya que no llegaron a aprender sino a hacer lo que ya sabían.
Según Mauricio Rubio, la situación en la UNGRD es peor que la corrupción del chavismo en CORPOVARGAS.



