El promedio anual de demandas contra el Estado colombiano pasó de unos 13.000 procesos a más de 70.000 en los últimos años, lo que representa una amenaza creciente para las finanzas públicas, según reveló un editorial del Diario La República.
Un problema silencioso que crece como un cáncer
La transición entre el gobierno de Gustavo Petro y el de Abelardo De La Espriella no solo debe centrarse en el empalme de cuentas entre entidades. También debe abordar un problema silencioso: las demandas sin resolver contra el Estado, que podrían costarle al erario más de $100 billones.
El Estado colombiano ha cometido errores en protección, defensa y seguridad de sus ciudadanos, y muchos funcionarios no han sido diligentes en proteger los contratos y licitaciones, lo que ha derivado en demandas y tribunales de arbitramento.
La Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado: clave pero insuficiente
La Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado es una de las entidades más importantes para proteger los intereses de los colombianos. Sin embargo, demandar al Estado se ha convertido en un negocio creciente, impulsado por el deterioro del orden público. Existen bufetes de abogados especializados en demandar a la Nación por errores de funcionarios, y contratistas que prefieren litigar antes que ejecutar obras.
Colombia está llena de elefantes blancos que no solo perjudican a la sociedad, sino que también generan demandas contra los gobernantes, revictimizando al erario. Para algunos contratistas, es más rentable alcanzar un acuerdo tras un largo litigio que invertir en obras de ingeniería.
Demandas pensionales y baja tasa de éxito de la defensa estatal
No todas las demandas son por obras públicas o excesos de agentes del Estado. Una parte importante se relaciona con el ahorro pensional de los trabajadores que no se reconoce debido al limbo entre los sistemas público y privado de pensiones.
El porcentaje de éxito de los abogados del Estado es muy bajo. Sus esfuerzos se concentran en tribunales de arbitramento y litigios de gran cuantía, mientras que las demandas de menor monto carecen de defensa eficaz. La agencia debe trabajar de manera transversal con todas las entidades y fortalecerse para demostrar resultados, como si sus clientes fueran del sector privado.
El costo de las condenas: equivalente a reformas tributarias
La tasa de éxito de los abogados que defienden a Colombia debe ser su mejor carta de presentación. Cuando pierden procesos, las condenas pueden equivaler al costo de una o dos reformas tributarias que terminan pagando los contribuyentes.
Si el nuevo gobierno quiere diferenciarse del saliente, debe poner los intereses del Estado por encima del canibalismo de algunos contratistas, concluye el editorial.



