La Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) ha decidido no expedir una nueva circular roja contra Carlos Ramón González, exdirector del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre) y estrecho colaborador del presidente Gustavo Petro. Esta determinación, conocida en exclusiva por Noticias RCN, permite que González continúe moviéndose libremente fuera de Colombia, a pesar de las graves acusaciones de corrupción que pesan en su contra en el marco del escándalo de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
Fiscalía solicitó nueva alerta internacional
La Fiscalía General de la Nación había solicitado una nueva circular roja para lograr la captura de González por delitos de cohecho, peculado y lavado de activos. Sin embargo, el organismo internacional rechazó la petición, argumentando que no intervendrá en asuntos de carácter político, según lo establece el artículo 3 de su estatuto. González, quien se encuentra actualmente bajo asilo político en Nicaragua, mantiene una orden de captura vigente en Colombia, pero no podrá ser detenido en el exterior por esta vía.
Documento de Interpol confirma eliminación de datos
La decisión quedó plasmada en el oficio GS-2026-048826 de la DIJIN, enviado a Interpol Colombia desde la Secretaría General del organismo. En el documento se lee: "En consecuencia, la comisión ha decidido que estos datos sean eliminados". Pese a que la Fiscalía insistió el pasado 2 de abril con una nueva solicitud, la respuesta fue nuevamente negativa.
¿Por qué Interpol negó la circular roja?
El Comité de Interpol analizó el caso y determinó que, al tratarse de un asilado político, la organización no puede intervenir, ya que su estatuto prohíbe estrictamente cualquier actividad en cuestiones políticas, militares, religiosas o raciales. Esto significa que González podrá viajar por cualquier parte del mundo sin ser capturado por esta vía, aunque en Colombia sigue vigente la orden de captura.
El papel de Carlos Ramón González en el escándalo UNGRD
La Fiscalía señala a González como el presunto cerebro de una organización criminal que operó desde la Casa de Nariño. Su cercanía con el presidente Petro ha convertido el caso en uno de los más delicados políticamente. Aunque la Fiscalía continuará con la acusación formal, la falta de una circular roja internacional representa una ventaja significativa para su permanencia fuera del país.



