El expresidente colombiano Álvaro Uribe Vélez se pronunció este miércoles sobre una manifestación ocurrida en las inmediaciones de su vivienda en Llanogrande, oriente antioqueño. Según su relato, al regresar de una jornada política se encontró con una concentración de personas cerca de su casa, lo que generó preocupación por la seguridad de su entorno familiar.
Manifestantes en la entrada de su residencia
“Llegó una gran multitud de personas que están en la entrada de su casa, se preocupó mucho, me vine y los encontré aquí”, afirmó el exmandatario al describir lo ocurrido. En su pronunciamiento, insistió en que la presencia de los manifestantes representaba una presión directa en su residencia.
Calificación de los hechos
Uribe calificó el hecho como una “provocación de violencia” y advirtió que no aceptará este tipo de escenarios en su contra. “A mí primero me tienen que matar que venir a maltratar a mi familia y a mi casa”, expresó el líder político, elevando el tono de su declaración.
El exjefe de Estado aseguró además que se habrían dado instrucciones para retirarse del lugar. “Se les dijo: empezar a borrar ya, empecé a borrar, vieron que van a pedir un tiempo para retirarse, estamos esperando eso que cumplan para seguir yo borrando”, añadió en su intervención.
Llamado a la calma y críticas políticas
Uribe también hizo un llamado a su partido político a mantener la calma, aunque con firmeza frente a este tipo de hechos. “Pido al Centro Democrático tener mucha calma con esta gente, pero mucha firmeza”, señaló.
En su declaración, atribuyó lo ocurrido a un contexto de alta tensión política en el país y lanzó críticas a sectores del Pacto Histórico. Mencionó al senador Iván Cepeda, a quien señaló dentro de su lectura política de la coyuntura, advirtiendo sobre lo que considera un clima de confrontación creciente.



