El Gobierno nacional llegó hasta Bojayá, en el departamento de Chocó, para realizar un acto solemne de reconocimiento por la masacre ocurrida en mayo de 2002, donde fueron asesinadas más de 100 personas. En el evento, el Estado colombiano pidió perdón por su actuar durante aquel trágico día.
Ministro de Defensa encabezó el acto de perdón
La ceremonia fue presidida por el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, quien fue tajante en sus palabras y no solo aceptó la responsabilidad de la Nación, sino que ofreció excusas públicas a las víctimas de la masacre cometida por las Farc y las AUC. "En nombre de la Nación. Reconozco ante ustedes que el Estado falló en su deber de protegerlos frente a este acto demencial. Falló porque no actuó con la oportunidad y la eficacia que las circunstancias exigían. Falló porque existieron alertas sobre el riesgo que enfrentaban estas comunidades, y la respuesta institucional no fue suficiente para evitar la masacre", aseguró Sánchez.
Conmemoración en un territorio marcado por la violencia
La conmemoración tuvo lugar en un territorio que aún guarda las cicatrices de lo ocurrido el 2 de mayo de 2002, cuando más de un centenar de personas fueron asesinadas en medio de enfrentamientos. La gobernadora de Chocó, Nubia Córdoba, se refirió al derecho a la no repetición. "Eso no pasó en la violencia de los 1990, eso no pasó en la violencia de los 2000, eso no pasó en la violencia que se ha reproducido, por ejemplo, en Quibdó y otros municipios a partir del desplazamiento, a partir de la destrucción del tejido social que había creado más violencia. Pero no hay garantía de no repetición", manifestó la mandataria.
Los hechos de la masacre
Hay que recordar que en aquel entonces y en medio del fuego cruzado, la población civil buscó refugio en la iglesia del pueblo que terminó siendo impactada por un cilindro bomba lanzado por la guerrilla, causando una de las peores masacres registradas en la historia de Colombia. "El Estado no brindó una pronta y efectiva y oportuna respuesta para proteger a la población civil del municipio de Bojayá y de las poblaciones aledañas frente al inminente enfrentamiento entre grupos armados ilegales", indicó la defensora del Pueblo, Iris Marín. Los hechos también afectaron a comunidades cercanas, como las del municipio de Vigía del Fuerte en el departamento de Antioquia, donde la confrontación armada causó temor y el desplazamiento forzado en decenas de familias.
Compromisos del Estado en verdad y reparación
Este acto de perdón se dio en el marco de los compromisos adquiridos por el Estado colombiano en materia de verdad, justicia y reparación, especialmente frente a las víctimas del conflicto armado.



