Humanitario colombiano recupera libertad tras prolongado cautiverio en Venezuela
Manuel Alejandro Tique, trabajador humanitario colombiano de 33 años, finalmente recuperó su libertad este miércoles después de permanecer detenido durante 17 meses en centros de reclusión venezolanos. El profesional, quien laboraba para el Consejo Danés para los Refugiados (DRC), fue arrestado en septiembre de 2024 mientras cumplía labores de asistencia en el estado fronterizo de Apure.
Condiciones de detención denunciadas como arbitrarias
Durante su prolongado cautiverio, Tique fue recluido en diferentes instalaciones, incluyendo el internado judicial "El Rodeo I", donde las condiciones de su detención fueron calificadas como arbitrarias por diversas organizaciones internacionales. Su familia relató que el aislamiento fue extremo: en todo ese tiempo solo se le permitió realizar una única llamada telefónica.
"Durante ocho meses no supimos absolutamente nada de él", recordó su hermana Diana Tique en declaraciones recientes. "Cuando finalmente pudimos establecer contacto breve por WhatsApp, Manuel intentaba enviar mensajes de tranquilidad y encargos personales para sus amigos, a pesar de la incertidumbre que vivía".
Liberación sorpresiva y traslado a Colombia
La liberación tomó por sorpresa a sus allegados. Según declaró su padre, Víctor Tique, a medios colombianos, Manuel fue trasladado vía aérea desde Caracas hasta la frontera, donde fue entregado en el puente internacional de Cúcuta y posteriormente trasladado a Bogotá para reunirse con su familia.
"Se desconoce por qué se dio esa liberación", afirmó el padre del trabajador humanitario. "Creemos que puede ser por iniciativa de ese país o por gestiones de la Cancillería colombiana".
Organización humanitaria celebra pero rechaza criminalización
El Consejo Danés para los Refugiados celebró el regreso de su colaborador, pero fue enfático en rechazar la criminalización de la ayuda humanitaria. Yann Cornic, director de la organización para América Latina, señaló: "Ningún trabajador humanitario debería pasar por una situación como esta".
La organización destacó en sus comunicaciones que la labor humanitaria debe ser protegida y respetada, especialmente en contextos fronterizos donde las necesidades de las poblaciones vulnerables son más acuciantes.
Contexto político de las excarcelaciones en Venezuela
La liberación de Tique se enmarca en una ola de excarcelaciones que el gobierno de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ha intensificado tras la captura de Nicolás Maduro. Según cifras oficiales venezolanas, desde diciembre de 2025 han sido liberadas aproximadamente 895 personas bajo medidas cautelares.
Este proceso ha sido presentado por el ejecutivo venezolano como un gesto de "estabilización" y reconciliación nacional, aunque organizaciones de derechos humanos mantienen sus críticas.
Contraste en las cifras de presos políticos
Mientras las autoridades chavistas defienden el proceso de liberaciones como un paso hacia la normalización, la ONG Foro Penal advierte que aún quedan al menos 687 presos políticos tras las rejas en Venezuela.
La salida de Tique, aunque celebrada como un triunfo humanitario y diplomático entre Bogotá y Caracas, pone de relieve la situación de otros cientos de ciudadanos que continúan esperando una revisión de sus expedientes en esta nueva etapa política venezolana.
El caso del trabajador humanitario colombiano destaca no solo las vulnerabilidades que enfrentan quienes realizan labores de asistencia en contextos complejos, sino también los desafíos que persisten en materia de derechos humanos y debido proceso en la región fronteriza entre Colombia y Venezuela.