La Corte Constitucional de Colombia emitió un fallo histórico al determinar que el incumplimiento reiterado de la cuota alimentaria constituye violencia económica y violencia de género. La decisión se tomó al estudiar el caso de una joven identificada como Amalia, quien junto a su madre, Amal, enfrentó 18 procesos judiciales y trámites administrativos durante 19 años para que su padre, Damián, cumpliera con su obligación alimentaria, a pesar de una condena penal previa por inasistencia alimentaria y una venta simulada del único inmueble con el que podía pagar la deuda.
Violencia económica y de género
La Sala Cuarta de Revisión, integrada por los magistrados Jorge Ibáñez, Miguel Polo Rosero y Vladimir Fernández (ponente), dejó sin efectos un fallo del Juzgado 17 Civil del Circuito de Ciudad Morada y confirmó la decisión de primera instancia del Juzgado 10 Civil Municipal. Este último había declarado falsa la venta del inmueble entre Damián y una mujer llamada Catalina, reconoció la violencia económica y ordenó iniciar un trámite para fijar una indemnización a favor de la joven.
Según el alto tribunal, este tipo de maltrato no solo afecta a la madre que asume sola el sostenimiento del hogar, sino también a los hijos. La Corte advirtió que dejar de pagar alimentos durante años “vulnera las condiciones de bienestar y desarrollo del alimentado y de su custodio al perpetuar situaciones de dependencia y exclusión en contextos de vulnerabilidad, así como generar las condiciones de asentamiento de la pobreza estructural”.
Impacto en madres e hijos
La Corte indicó que esa conducta “no puede ser interpretada únicamente como una infracción, sino como una manifestación estructural y profunda de violencia económica que genera impactos diferenciados tanto en el beneficiario como en el cuidador principal quien, en la mayoría de los casos, es la madre que asume en solitario las cargas del cuidado, sostén y acompañamiento emocional”.
El fallo subraya que la violencia económica es una forma de violencia de género que perpetúa la desigualdad y la dependencia de las mujeres, quienes suelen ser las principales responsables del cuidado de los hijos. La decisión de la Corte Constitucional sienta un precedente importante para proteger los derechos de las madres y los niños en Colombia, reconociendo que el incumplimiento de la cuota alimentaria no es solo una falta civil, sino una violación de derechos humanos.



