Roy Barreras divide a la izquierda al mantener consulta electoral y desafía a Petro
Barreras divide izquierda con consulta y desafía a Petro

La consulta que fracturó a la izquierda colombiana

El panorama electoral colombiano para 2026 se ha complicado significativamente tras la decisión del Consejo Nacional Electoral de negar la inscripción de Iván Cepeda en la Consulta del Frente por la Vida, mientras habilitó a Daniel Quintero. Esta determinación ha desatado una serie de movimientos políticos que han dividido profundamente a las fuerzas progresistas del país.

Barreras desafía la unidad petrista

En medio de este escenario, Roy Barreras ha mantenido firme su postura de continuar con la consulta izquierdista, argumentando que suspenderla equivaldría a "ceder espacio político a la derecha". Esta posición ha generado tensiones evidentes con el presidente Gustavo Petro, quien aspiraba a una izquierda unida de cara a las presidenciales.

La situación se ha agravado con las decisiones de importantes figuras progresistas. Juan Fernando Cristo, Camilo Romero y Luis Gilberto Murillo han anunciado que irán directamente a primera vuelta presidencial, fragmentando aún más el espectro político de izquierda.

El cálculo político de Barreras

Detrás de la insistencia de Barreras en mantener la consulta existe un cálculo político preciso. El senador busca demostrar que puede superar los 1.520.000 votos que obtuvo Cepeda en la consulta del Pacto Histórico de octubre pasado. Según análisis internos, en las condiciones de la Consulta del Frente por la Vida -que coincidirá con las elecciones legislativas- Barreras podría alcanzar entre 1.8 y 2 millones de votos.

Este escenario le permitiría reclamar la candidatura de la izquierda y exigir que Cepeda y otros precandidatos se plieguen a su aspiración presidencial. La estrategia ha incluido incluso la incorporación de candidatos poco conocidos de su propio partido, La Fuerza, para garantizar que la consulta no muriera por falta de participantes.

Las consecuencias de la división

La izquierda colombiana llegará dividida a la primera vuelta presidencial del 31 de mayo con seis candidatos: Iván Cepeda, Juan Fernando Cristo, Luis Gilberto Murillo, Clara López, Carlos Caicedo y el ganador de la Consulta del Frente por la Vida (Barreras o Quintero). Este escenario contrasta marcadamente con la unidad que caracterizó la campaña que llevó a Petro a la presidencia.

Mientras tanto, la derecha presenta un panorama más consolidado con tres opciones principales: De la Espriella, Santiago Botero y el ganador de la Gran Consulta por Colombia. Esta claridad contrasta con la fragmentación progresista, creando ventajas estratégicas para las fuerzas conservadoras.

Las tensiones con el gobierno Petro

Gustavo Bolívar, cercano al presidente Petro, ha sido claro al señalar que "el presidente Petro no quiere la consulta" y que quienes se inscriben en ella van en contravía de los deseos del mandatario. Sin embargo, existen análisis que sugieren que Petro podría ver en Barreras un operador político capaz de atraer sectores más amplios que el núcleo duro progresista representado por Cepeda.

La situación ha creado un escenario de autofagia electoral donde los candidatos de izquierda competirán entre sí por el mismo electorado, debilitando sus posibilidades individuales y colectivas. Esta fragmentación, atribuible en gran medida a la estrategia de Barreras, representa un desafío significativo para el proyecto político del petrismo de cara a las cruciales elecciones de 2026.