Las consultas interpartidistas transforman el escenario político colombiano
Las consultas interpartidistas realizadas en Colombia el 8 de marzo, en paralelo a las elecciones legislativas, han reconfigurado completamente el panorama de la carrera presidencial de cara a la primera vuelta de mayo. Los resultados oficiales designaron a Paloma Valencia, Roy Barreras y Claudia López como candidatos presidenciales representando a la derecha, la izquierda alternativa y el centro respectivamente. Sin embargo, el impacto político de esta jornada electoral se extendió mucho más allá de los ganadores formales, modificando sustancialmente el peso de otros actores que ni siquiera participaron directamente en estas consultas.
El sorprendente ascenso de Juan Daniel Oviedo
Uno de los fenómenos más destacados de la jornada fue el desempeño electoral de Juan Daniel Oviedo en la denominada Gran Consulta por Colombia. El economista superó ampliamente las expectativas al alcanzar más de un millón de votos, representando aproximadamente el 21% de la votación total y ubicándose en el segundo lugar del proceso. Este resultado resultó particularmente sorprendente considerando que diversas encuestas lo situaban en posiciones inferiores y que logró superar a figuras con mayor reconocimiento nacional como el senador Juan Manuel Galán y el exalcalde de Medellín Aníbal Gaviria.
Oviedo participó en el proceso electoral sin contar con el respaldo de un partido político establecido ni con grandes estructuras financieras, lo que hace su desempeño aún más notable. Su éxito electoral lo posiciona ahora como un actor con significativa capacidad de negociación dentro del espectro de centroderecha. Entre las opciones que se mencionan en el escenario político figura la posibilidad de que se convierta en fórmula vicepresidencial de Paloma Valencia o que proyecte una nueva candidatura a la Alcaldía de Bogotá para 2027.
Durante la campaña, Oviedo se autodefinió como el "sapo" dentro de la consulta de la derecha, representando una opción más cercana al centro político y reconociendo algunos logros del Gobierno de Gustavo Petro. Su votación podría influir considerablemente en el tono de la campaña presidencial de Paloma Valencia, especialmente en la búsqueda de atraer electores moderados o indecisos. El crecimiento político de Oviedo se explica también por su activa presencia en redes sociales y por su trayectoria pública como director del Departamento Administrativo Nacional de Estadística durante el gobierno de Iván Duque.
Paloma Valencia consolida su liderazgo en la derecha
La senadora Paloma Valencia se impuso en la Gran Consulta por Colombia con más de tres millones de votos, consolidándose como la candidata presidencial del partido Centro Democrático, liderado por el expresidente Álvaro Uribe. En su discurso tras conocerse los resultados, Valencia habló de impulsar una "economía fraterna", respaldar a los trabajadores informales y reducir el tamaño del Estado, al tiempo que agradeció el respaldo de Uribe y señaló que continuará su legado político.
El resultado la deja con una votación superior a la obtenida por el bloque de izquierda y con el respaldo de los otros aspirantes que participaron en su coalición, incluyendo el capital político de Oviedo y de otros candidatos que compitieron en el proceso. La campaña de Valencia cuenta además con la maquinaria política del Centro Democrático y con el respaldo del liderazgo del expresidente Uribe, reforzando su posición dentro de la derecha colombiana y redefiniendo la competencia con otros aspirantes que buscaban representar ese sector.
Candidatos que ganaron pero quedaron debilitados
En contraste con la fortaleza mostrada por la consulta de la derecha, las votaciones en otros bloques dejaron resultados más modestos. Roy Barreras ganó la consulta presidencial del Frente por la Vida con aproximadamente 250.000 votos dentro de un total de 590.000 sufragios, la cifra más baja entre todas las consultas interpartidistas. Barreras atribuyó la baja participación a la estrategia política del presidente Petro y afirmó que ese enfoque terminó favoreciendo a la derecha, reduciendo significativamente su capacidad de negociación política.
Por su parte, Claudia López obtuvo la victoria en la Consulta de las Soluciones, representando al movimiento Imparables, con alrededor de 570.000 votos equivalentes al 92% del total. Sin embargo, este resultado quedó muy lejos de la meta de dos millones de votos que se había fijado durante la campaña. López afirmó que su votación supera a la consulta "de la corrupción" en referencia a la de Roy Barreras, señalando que su objetivo será derrotar al uribismo en la primera vuelta presidencial.
Repercusiones en otras figuras políticas
Los resultados también afectaron la posición de Abelardo de la Espriella, quien no participó en las consultas pero venía liderando algunas encuestas meses antes de la votación. Su candidatura por firmas quedó cuestionada tras conocerse que cerca de tres millones de apoyos presentados habrían sido falsos, y el apoyo electoral de los partidos que respaldaron su campaña resultó limitado en las elecciones legislativas.
La victoria de Paloma Valencia en la consulta de la derecha reduce considerablemente el protagonismo que había adquirido De la Espriella en ese sector político, obligándolo a disputar respaldo electoral, atención mediática y apoyos políticos en la carrera hacia la presidencia. Este reacomodo de fuerzas dentro de la derecha colombiana añade un elemento adicional de complejidad al ya complicado panorama electoral.
Las consultas interpartidistas han demostrado ser un termómetro preciso del clima político colombiano, revelando no solo las preferencias inmediatas del electorado sino también las tendencias que podrían definir el futuro político del país. Los resultados han creado un escenario donde los ganadores formales comparten protagonismo con figuras emergentes, configurando una carrera presidencial que promete ser una de las más competitivas y dinámicas de los últimos años en Colombia.



