El presidente electo de Colombia, Abelardo De La Espriella, anunció que una de las primeras prioridades de su Gobierno será el refinanciamiento de la deuda pública, al considerar que la deuda neta se encuentra en niveles históricamente altos. A través de sus redes sociales, informó que ya impartió instrucciones al ministro de Hacienda designado, Miguel Gómez, para atender esta problemática.
Agenda en Washington con banca internacional
De La Espriella detalló que Gómez iniciará una agenda de trabajo en Washington con representantes de la banca internacional y organismos financieros multilaterales. El objetivo será avanzar en una negociación que permita mejorar las condiciones de la deuda pública, mediante la ampliación de plazos y la obtención de tasas de interés más favorables, con el propósito de aliviar la presión sobre las finanzas del Estado.
Según explicó el mandatario electo, el refinanciamiento forma parte de un conjunto de medidas orientadas a recomponer el rumbo de las finanzas públicas, recuperar el orden fiscal y fortalecer la confianza de los mercados y de los inversionistas en la economía colombiana.
Declaraciones del presidente electo
"Refinanciar la deuda será una de las muchas medidas que adoptaremos para recomponer el rumbo de las finanzas públicas y recuperar la confianza en la economía nacional", afirmó De La Espriella. El presidente electo señaló que la misión encomendada al futuro jefe de la cartera de Hacienda busca darle "oxígeno a las finanzas del Estado" y sentar las bases para lo que ha denominado la "reconstrucción de la Patria Milagro".
Asimismo, aseguró que su administración estará marcada por la disciplina fiscal y la credibilidad ante los mercados internacionales. "Gobernaré con disciplina, responsabilidad y credibilidad. Colombia volverá a honrar sus compromisos, a fortalecer sus instituciones y a generar confianza ante el mundo", concluyó el presidente electo.
Impacto en la política fiscal
Con este anuncio, el Gobierno entrante anticipa que la política fiscal y el manejo de la deuda serán algunos de los ejes centrales de su estrategia económica desde el inicio de la administración. Se espera que las negociaciones en Washington permitan aliviar la carga financiera del Estado y mejorar las condiciones crediticias del país.



