La opacidad de la Registraduría en procesos de firmas electorales
En un reciente discurso ante periodistas del Círculo de Periodistas de Bogotá, el registrador nacional Hernán Penagos enfatizó la importancia de la información confiable para fortalecer la democracia colombiana. Sin embargo, esta retórica contrasta marcadamente con la negativa de la entidad a compartir datos cruciales sobre los procesos de recolección de firmas para candidaturas presidenciales.
El caso de la periodista Cecilia Orozco
La columnista de El Espectador, Cecilia Orozco, reveló que la Registraduría se negó a proporcionarle información sobre los candidatos que buscaron la Presidencia mediante firmas, a pesar de que estos datos no tienen reserva legal. La entidad exigió un derecho de petición que, al momento de escribir su columna, permanecía sin respuesta.
Un ejemplo destacado es la campaña de Abelardo de la Espriella, que ha promocionado ampliamente la recolección de cinco millones de firmas. Sin embargo, al menos el 62% de esas firmas no fueron validadas. La falta de transparencia impide conocer cifras similares para otras campañas, lo que limita el escrutinio público sobre un proceso democrático fundamental.
La respuesta evasiva de la Registraduría
En un comunicado escueto, la Registraduría señaló que en dos procesos (los de Henry Humberto Martínez y Alexánder Francisco Henao) se detectaron posibles delitos, mientras que en otros casos hubo "incidencias como datos ilegibles o que no coinciden con el Archivo Nacional de Identificación (ANI), personas que no están en el censo electoral, entre otros". Concluyó afirmando que la información sobre firmantes "solo puede ser utilizada para la verificación de los apoyos y no puede ser de dominio público".
Esta postura es problemática: nadie solicita datos personales de los firmantes, cuya confidencialidad debe protegerse. Lo que se exige es transparencia sobre las cifras agregadas de firmas invalidadas en cada proceso, información esencial para evaluar la legitimidad de las candidaturas y la eficiencia del sistema electoral.
Implicaciones para la democracia colombiana
La opacidad de la Registraduría socava la confianza en los procesos electorales y dificulta debates necesarios sobre:
- La representatividad real de las candidaturas que surgen de firmas
- La eficiencia en el uso de recursos públicos durante la verificación
- La necesidad de reformas para evitar que la recolección de firmas se convierta en un proceso vulnerable a irregularidades
El periodismo investigativo enfrenta barreras cuando instituciones estatales ocultan información de interés público. Si la Registraduría aspira a construir legitimidad, como proclama el registrador Penagos, debe dar ejemplo de transparencia accesible y verificable.
Un llamado a la rendición de cuentas
Colombia merece conocer cómo funcionan sus mecanismos democráticos. La negativa a compartir cifras básicas sobre firmas invalidadas genera dudas justificadas sobre la integridad del proceso. La transparencia no es opcional cuando se trata de fortalecer la confianza en las instituciones electorales y garantizar que la voluntad ciudadana se refleje adecuadamente en las contiendas presidenciales.