Revolcón político en el Valle del Cauca tras elecciones al Congreso: Pacto Histórico se consolida
Revolcón político en el Valle del Cauca tras elecciones al Congreso

Revolcón político en el Valle del Cauca tras elecciones legislativas

Las elecciones al Congreso del 8 de marzo de 2026 generaron un terremoto político en el Valle del Cauca, reconfigurando completamente el mapa de poder regional. La jornada electoral dejó al descubierto un profundo cambio en las fuerzas políticas tradicionales, con ganadores sorprendentes y perdedores que deberán replantear sus estrategias.

Pacto Histórico emerge como fuerza dominante

La coalición de Gobierno, Pacto Histórico, se consolida como la principal fuerza política en el departamento, alcanzando nueve curules entre Senado y Cámara de Representantes. Según el analista de conflicto y paz Diego Arias, esta colectividad obtuvo 617.109 votos para la Cámara y 589.949 para el Senado, cifras que reflejan su creciente influencia en la región.

"Esta realidad política será decisiva en la primera vuelta presidencial y para sacar adelante una agenda regional de interés compartido para el Valle del Cauca", señaló Arias, destacando la importancia estratégica de estos resultados.

Partido de la U: desgaste y disputas internas

El Partido de la U, tradicionalmente fuerte en la región, sufrió un importante revés electoral. Aunque buscaba superar las cinco curules del periodo anterior, solo logró dos puestos en el Senado con Norma Hurtado y Juan Carlos Garcés, y dos en la Cámara con Víctor Manuel Salcedo y Luis Alfonso Chaves.

El representante Salcedo reconoció que las disputas internas afectaron al partido, particularmente los enfrentamientos entre el electo senador Duvalier Sánchez y la gobernadora Dilian Francisca Toro. "El señor Duvalier Sánchez siempre ha hecho política hablando mal de la gobernadora", comentó Salcedo, quien considera que estos conflictos beneficiaron principalmente al Pacto Histórico.

Resurgimiento del Centro Democrático

Una de las sorpresas positivas fue el resurgimiento del Centro Democrático, que logró tres curules a pesar de no contar con el liderazgo de María Fernanda Cabal. En el Senado quedó el actual representante Christian Garcés, mientras que en la Cámara llegaron Santiago Castro y Jaime Arizabaleta, conocido por sus críticas al Gobierno Nacional.

Cambio Radical y Alianza Verde: resultados mixtos

El partido Cambio Radical fue uno de los grandes afectados, logrando solo una curul en la Cámara con Hernando 'el profe' González. Carlos Fernando Motoa, uno de sus máximos líderes, no alcanzó la votación necesaria, lo que obligará al partido a replantear su estrategia en la región.

Por su parte, la Alianza Verde celebró la elección de Duvalier Sánchez al Senado con más de 70 mil votos, pero perdió la curul que tenía en la Cámara. Sánchez atribuyó su victoria al control político ejercido sobre la gobernadora Toro y a una campaña basada en la transparencia y pedagogía electoral.

Disputas personales que marcaron la contienda

La campaña estuvo marcada por fuertes enfrentamientos personales, particularmente entre Duvalier Sánchez y la gobernadora Dilian Francisca Toro. Sánchez emprendió una campaña de control político por presuntas irregularidades en obras, contratos y supuestos poderes mafiosos, mientras que la mandataria respondió con acciones judiciales por delitos como la misoginia.

Estas disputas llegaron hasta la Corte Constitucional y el Consejo Nacional Electoral, generando un clima de confrontación que, según analistas, terminó beneficiando a terceros actores políticos.

Balance final y perspectivas

El panorama político del Valle del Cauca queda así reconfigurado:

  • Pacto Histórico: 9 curules (gran ganador)
  • Centro Democrático: 3 curules (resurgimiento notable)
  • Partido de la U: 4 curules (pérdida significativa)
  • Cambio Radical: 1 curul (resultado decepcionante)
  • Alianza Verde: 1 curul (resultado mixto)
  • Partido Liberal: 3 curules (mantenimiento)

Estos resultados no solo determinan la representación vallecaucana en el Congreso, sino que tendrán importantes implicaciones para las elecciones presidenciales y la agenda legislativa regional. Los partidos tradicionales enfrentan el desafío de reconectar con el electorado, mientras las nuevas fuerzas buscan consolidar su crecimiento.