Secretismo de la Registraduría en firmas presidenciales genera dudas sobre transparencia electoral
Secretismo en firmas presidenciales genera dudas sobre transparencia

El opaco manejo de las firmas presidenciales por parte de la Registraduría

La información precisa sobre lo que ocurre en el intrincado universo de los candidatos presidenciales que pretenden participar en la próxima contienda electoral, gracias al respaldo "popular" obtenido con firmas de votantes, es absolutamente relevante para el grueso de los colombianos que queremos incidir en la escogencia del próximo jefe de Estado.

Sin embargo, a escasos 24 días de las consultas en las que participarán varios aspirantes apoyados por "grupos significativos de ciudadanos" y apenas a tres meses de la primera vuelta, desconocemos aspectos fundamentales:

  • ¿Cómo lograron los autopostulados convencer a más de medio millón de personas?
  • ¿Cuántos recolectores humanos o empresas de autógrafos contrataron?
  • ¿Cuál es el origen de los dineros utilizados?
  • ¿Qué incentivos ofrecieron a los firmantes?
  • ¿Cuántas rúbricas se repiten en las planillas?

La discrecionalidad institucional

La Registraduría afirmó que 21 ó 22 aspirantes entregaron formularios con la disparatada suma total de 28 millones de firmas. A mediados de enero pasado, también aseguró que después del uso de herramientas tecnológicas y de revisiones legales, solo 14 ó 15 precandidatos pasaron el umbral requerido. Pero ahí terminó la información pública.

La entidad omite detalles que los electores tenemos derecho a saber. No ha publicado cuántas firmas, de las entregadas por cada uno de los postulados presidenciales, pasaron la prueba de validez. Tampoco ha divulgado cuántas fueron invalidadas y por cuáles razones específicas.

Cuando se solicitó telefónicamente a un funcionario de esa entidad las actas en que constan tales resultados, después de consultar con sus superiores, respondió que el requerimiento había sido negado. No existe reserva de ley sobre datos que reflejen el desempeño de las campañas durante la recolección de avales ciudadanos para una candidatura presidencial, sin embargo, no se recibió explicación alguna sobre la negativa.

El caso revelador de Abelardo de la Espriella

Mediante una solicitud formal al Registrador Nacional, Hernán Penagos, y búsqueda por medios propios, se consiguió un documento que ratifica la importancia de esta información para los votantes. En este caso particular, porque con el certificado que se tiene en poder y de cuya autenticidad existe prueba, es posible caracterizar la campaña de un candidato que podría ser elegido presidente de la República.

Abelardo de la Espriella y sus estrategas difundieron en prensa, redes sociales y diversos medios la cifra de apoyos que acumularon y entregaron a la Registraduría: 5 millones, publicaron unos; más de 4 millones 800 mil, aseveraron los más parcos. El candidato calificó esto como "un hito significativo en la historia política" y "una cifra reunida sin maquinaria que supera ampliamente el umbral exigido".

Pero el resultado real del examen oficial que la Registraduría no quiere que conozcamos, y que se encuentra en el documento "Investigación 44" del informe técnico constatado por la funcionaria Martha Lucía Isaza Rodríguez, coordinadora del Grupo Verificación por Firmas, revela una realidad muy diferente:

  1. Total de registros analizados (entregados por De la Espriella): 5 millones 79 mil (incluye 159.700 formularios con renglones en blanco que fueron invalidados)
  2. Total de "apoyos válidos": 1 millón 978 mil 108 firmas

Hablando en términos claros, el impulso quinto-millonario para el candidato en cuestión fue reducido a cerca de un 38% de la cifra inicial. Un resultado pobre que ni siquiera alcanza la mitad de los números que, falsamente, se siguen divulgando en redes interesadas.

Irregularidades específicas detectadas

Otros guarismos que derivan de la revisión de los formularios de esa campaña muestran la falta de rigor de sus operadores o la intención de inflar las cifras, seguramente para ampliar sus efectos políticos:

  • Datos que no corresponden: 1 millón 437.677
  • Datos no ANI (que no se encuentran en el Archivo Nacional de Identificación): 1 millón 25 mil 663 firmas
  • Registro duplicado (de la misma firma): 273 mil 211
  • Datos ilegibles: 152 mil 028

Estas cifras reducen considerablemente la dimensión real del apoyo recibido, transformando lo que se presentaba como un espécimen mayor en lo que el columnista Ramiro Bejarano ha dado en calificar como un "cachorro".

Interrogantes pendientes

Subsisten dos grandes preguntas dirigidas al doctor Hernán Penagos, Registrador Nacional:

Primero: ¿Por qué mantiene en reserva los análisis de las firmas de cada uno de los 14 ó 15 candidatos avalados por esa vía popular?

Segundo: Con su secretismo, ¿favorece a una o varias campañas presidenciales o perjudica a otra u otras?

La transparencia en estos procesos es fundamental para la credibilidad del sistema electoral colombiano. Los ciudadanos merecen conocer la verdadera magnitud del apoyo popular que reciben los candidatos, más allá de las cifras infladas que circulan en medios y redes sociales.