Es probable que los responsables de la política monetaria mexicana pongan fin a su ciclo de flexibilización monetaria de dos años con un último recorte de las tasas de interés el jueves, luego de que la presidenta del banco central indicara su disposición a una reducción más y de que la economía se contrajera en el primer trimestre.
Según todos los economistas consultados por Bloomberg, los miembros del consejo directivo, encabezados por Victoria Rodríguez Ceja, reducirán los costos de endeudamiento en un cuarto de punto, hasta 6,5%. Esta cifra representa una disminución con respecto al máximo de 11,25% previsto para 2024, antes de que comenzaran los recortes de tasas.
Declaraciones de la presidenta de Banxico
“Prevemos considerar una reducción final de nuestra tasa de referencia en nuestra próxima decisión”, declaró Rodríguez Ceja durante una audiencia en el Senado a finales del mes pasado, ofreciendo una orientación inusualmente franca. “Creo que estamos cerca del final del ciclo de flexibilización monetaria”.
Banxico, como se conoce al banco central, está flexibilizando su estricta política monetaria ante la caída de la inversión y la persistente incertidumbre comercial que lastran el crecimiento económico. El producto interno bruto del país se contrajo 0,8% en el primer trimestre, la mayor caída desde finales de 2024. Esto les da a los responsables de la política monetaria margen de maniobra para flexibilizarla, incluso mientras lidian con las presiones inflacionarias derivadas de la guerra en Oriente Medio.
Opinión de Bloomberg Economics
“En México, es probable que el banco central recorte las tasas de interés y señale el fin de su ciclo de flexibilización monetaria, aunque mantendrá abierta la posibilidad de nuevas medidas de estímulo en función de los datos que se publiquen”, afirmó Felipe Hernández, economista latinoamericano.
El banco central publicará su decisión a la 1 p.m., hora local.
Inflación y datos económicos
La inflación en México se desaceleró más de lo esperado en abril, situándose en 4,45% en comparación con el mismo mes del año anterior, según el Instituto Nacional de Estadística. Esta cifra se situó por debajo de la estimación media de 4,54% de los analistas encuestados por Bloomberg y también por debajo de 4,59% registrado en marzo.
La inflación subyacente, que excluye los precios volátiles de los alimentos y los combustibles y que el banco central sigue de cerca, se desaceleró hasta 4,26% interanual, frente a 4,45% de marzo, en línea con la estimación media. Tanto la cifra general como la subyacente se mantienen por encima del objetivo de inflación de 3% del banco central, con un margen de error de un punto porcentual.
Sin embargo, un recorte de 25 puntos básicos estaría respaldado por factores como la opinión de que las presiones inflacionarias al consumidor podrían ser transitorias, así como por tipos de interés reales que se acercan a la neutralidad y una actividad económica débil, escribieron los economistas de UBS Rafael de la Fuente, Andrea Casaverde y Roque Montero en un informe.
Mayor flexibilización potencial
El PIB de México se vio afectado en el primer trimestre por la caída de la actividad en los sectores agrícola, manufacturero y de servicios. Actualmente, el Banco de México prevé un crecimiento económico de 1,4% este año, un ligero aumento con respecto al crecimiento de 0,5% previsto para 2025. Los analistas consultados en la encuesta más reciente de Citi prevén un crecimiento del PIB de 1,2% en 2026.
La inversión bruta fija disminuyó 0,8% en febrero con respecto a enero, lo que supone el segundo descenso mensual consecutivo, según informó el miércoles la agencia nacional de estadística.
“Banxico también podría aprovechar la próxima pausa para evaluar si se justifica una mayor flexibilización, especialmente si la actividad no repunta”, escribieron los economistas de UBS en su informe.
Decisiones previas y perspectivas
Banxico, que expresa constantemente su preocupación por la desaceleración de la economía mexicana, redujo los costos de endeudamiento en 25 puntos básicos en marzo, en una decisión dividida de 3 a 2. Esta medida sorprendió a muchos en los mercados financieros, ya que una estrecha mayoría de los analistas encuestados por Bloomberg esperaba que el banco mantuviera las tasas sin cambios en ese momento, dadas las recientes presiones inflacionarias al consumidor.
Al ser preguntado sobre el recorte de tasas de interés realizado por Banxico en marzo, incluso con una inflación por encima del objetivo, Rodríguez Ceja dijo que la débil actividad económica de México, la fortaleza de su moneda y el impacto interno limitado de la guerra con Irán dejaban margen para reducir los costos de endeudamiento. También les dijo a los legisladores que la política monetaria actual del banco es adecuada para llevar la inflación al objetivo, y que sus pronósticos siguen estando bien fundamentados.
No obstante, algunos analistas ven motivos para adoptar un enfoque más cauteloso. “La inflación se mantiene alta, aunque se situó por debajo de las expectativas del mercado. El banco central debería mantener la tasa de interés sin cambios, ya que la política monetaria ya se encuentra en territorio neutral”, afirmó Gabriela Siller, directora de análisis económico de Grupo Financiero Base.



