Asamblea Constituyente en Colombia: ¿reforma o riesgo democrático?
Constituyente en Colombia: ¿reforma o riesgo?

La propuesta de una Asamblea Constituyente impulsada por Gustavo Petro ha vuelto a poner al país frente a una de esas discusiones que no admiten puntos medios. Se trata, en esencia, de la posibilidad de reescribir las reglas bajo las cuales funciona el Estado colombiano. Según el Gobierno, es conocido que el Congreso ha bloqueado reformas clave en salud, pensiones y trabajo, impidiendo responder a demandas sociales urgentes. Se ha presentado la Constituyente como una especie de “llave maestra” capaz de destrabar el sistema: ¿se busca corregir fallas institucionales o reemplazar completamente el equilibrio de poderes?

Democracia directa vs. controles institucionales

El Gobierno insiste en ampliar mecanismos de participación ciudadana, apelando a una democracia más directa. La idea suena atractiva en el papel, pero genera escepticismo en la práctica. Cuando las instituciones representativas fallan, abrir canales directos puede fortalecer la democracia o, en el peor de los casos, convertirla en un atajo que debilite los controles. Aparecerán los desmanes en las calles, piedras a las vitrinas, etcétera. Ya vemos cómo han salido a destruir la llamada primera línea y los grupos organizados fuera de la ley, que los financian y los acompañan.

Antecedentes latinoamericanos

No es casual que la palabra “Constituyente” despierte recelos. En América Latina, los procesos de rediseño institucional han oscilado entre la renovación legítima y la concentración de poder. Colombia no es ajena a esa memoria.

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Luis Ernesto Ruíz
May. 7

Una decisión política de alto calibre

Así, más que una discusión jurídica, el país enfrenta una decisión política de alto calibre: si prefiere reformar el sistema desde dentro o arriesgarse a reconstruirlo desde cero. En esa elección, como suele ocurrir, no solo está en juego el presente, sino también las reglas del futuro.

Por eso es crucial la participación del país en el próximo debate presidencial que se avecina. Hasta ahora, los pesos y contrapesos en nuestra democracia han cumplido su tarea, y el tiempo se acabó para tramitar sus desafueros para mantenerse en el poder. También se conocen sus propósitos de debilitar la democracia por medio de Iván Cepeda. Ya el columnista Federico Gómez hizo este lunes una importante e inquietante reflexión: heredero de las ideas de su padre, Manuel Cepeda, conocido por su participación en el partido comunista y probado agitador. Aspira a coger las banderas de este gobierno que tanto daño le ha hecho a Colombia y a los colombianos.

Llamado a las urnas

Y, de la otra parte, sin poder distraernos con candidaturas sin oportunidad, debemos salir a las urnas para votar por los equipos formados por Paloma Valencia o Abelardo de la Espriella. Hubiéramos querido que hubiesen llegado a un acuerdo para ir triunfantes a la primera vuelta. No podemos quedarnos en la casa sin salir a votar; con los arrepentimientos después, no solucionamos el camino a la redención de nuestra sufrida patria.

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